La expresidenta Michelle Bachelet se reunió en Brasilia con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en medio del complejo escenario que enfrenta su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas y luego de los desfavorables resultados obtenidos en las consultas preliminares del Consejo de Seguridad.

Según reportes de la prensa brasileña, Bachelet y Lula habrían acordado mantener la candidatura al menos hasta la realización del tercer sondeo preliminar, instancia que podría resultar determinante para evaluar la continuidad de su campaña.

Desde el entorno de la exmandataria chilena no se entregaron detalles sobre los acuerdos alcanzados y se limitaron a señalar que se trató de una buena reunión.

El encuentro se produjo después de que Bachelet obtuviera un resultado adverso en la segunda consulta preliminar del Consejo de Seguridad, procedimiento de carácter reservado destinado a medir los respaldos de quienes aspiran a suceder a António Guterres.

De acuerdo con los antecedentes conocidos, la exmandataria quedó en el séptimo lugar entre ocho postulantes y recibió solamente dos votos de respaldo o “aliento”, resultado que debilitó sus posibilidades en la competencia internacional.

La candidatura de Bachelet cuenta con el apoyo de Brasil y México, países que deberán participar junto con la expresidenta en las evaluaciones sobre la conveniencia de mantener su postulación después de las próximas consultas.

El senador de la Democracia Cristiana Iván Flores llamó a no anticipar una eventual renuncia de Bachelet y planteó que corresponde esperar nuevos sondeos antes de adoptar una decisión definitiva.

A juicio del parlamentario, Brasil, México y la propia exmandataria deberán analizar conjuntamente los próximos resultados y determinar si existen condiciones políticas suficientes para continuar en competencia.

La presidenta del Partido Socialista, senadora Paulina Vodanovic, coincidió en que la decisión corresponde a Bachelet y a los dos países que respaldan su candidatura, aunque responsabilizó al Gobierno del Presidente José Antonio Kast por las dificultades que enfrenta la postulación.

Vodanovic sostuvo que la falta de respaldo de la actual administración chilena constituye uno de los principales obstáculos para las aspiraciones internacionales de la expresidenta. Esa apreciación corresponde a la evaluación política de la dirigente socialista.

A las dificultades evidenciadas en el Consejo de Seguridad se suma el papel que podría desempeñar Estados Unidos durante el proceso de selección.

Un reporte de The Washington Post sostuvo, sobre la base de fuentes consultadas por ese medio, que la administración del presidente Donald Trump estaría realizando gestiones para favorecer la elección de un secretario general que mantenga posiciones compatibles con los intereses estadounidenses.

Según la misma publicación, el Gobierno estadounidense tendría reparos frente a una eventual llegada de Bachelet al máximo cargo de Naciones Unidas debido a la cercanía que le atribuye con China.

En este escenario, la próxima consulta del Consejo de Seguridad, prevista para septiembre, aparece como un momento decisivo para la candidatura de la exmandataria chilena.

Sus resultados permitirán determinar si Bachelet consigue aumentar sus respaldos y mantenerse competitiva o si, por el contrario, Brasil, México y la propia expresidenta deberán evaluar la posibilidad de poner término a su campaña para suceder a António Guterres. (NP-ChatGPT-Bio Bio-Agencias)