El presidente de Empresas CMPC y ex líder de la Sofofa, Bernardo Larraín Matte, analizó el escenario nacional tras las elecciones de fines de 2025, subrayando que el concepto de un gobierno de emergencia no debe ser excluyente con la implementación de cambios de fondo. Para el ejecutivo, si bien la gestión administrativa permite avanzar en plazos acotados, existe un límite impuesto por marcos regulatorios e institucionales que calificó como disfuncionales. En este sentido, sostuvo que para alcanzar el potencial de desarrollo del país, la nueva administración que asume en marzo deberá gestionar y reformar de manera simultánea.
Dentro de las prioridades institucionales, Larraín Matte destacó la necesidad de reformar el sistema político, argumentando que la actual fragmentación con una veintena de partidos dificulta cualquier avance legislativo. Asimismo, mencionó la urgencia de modernizar el Estado, específicamente en lo relativo al empleo público, y de corregir el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Según el empresario, la falta de agilidad en los permisos de inversión representa una restricción activa que afecta el horizonte de largo plazo de los proyectos, los cuales suelen trascender los ciclos políticos de cuatro años.
Respecto a la situación económica, el líder de CMPC valoró el sello pro-inversión del nuevo ejecutivo y el alto precio del cobre, aunque fue crítico con la gestión saliente en materias como el litio. A su juicio, la insistencia en un modelo con mayoría estatal impidió la concesión de salares donde no existe desarrollo actual, calificándolo como una tozudez institucional. Pese a las crisis en empleo, salud y seguridad, Larraín descartó una visión catastrofista del país, alineándose con el diagnóstico de un gobierno enfocado en las urgencias ciudadanas bajo una impronta de eficiencia privada.
En el ámbito corporativo, el ejecutivo abordó el complejo año 2025 para la papelera, marcado por la caída histórica en los precios de la celulosa y dificultades en los mercados de consumo de Brasil y México. No obstante, ratificó que la empresa mantiene en pie el análisis para el proyecto Natureza en Brasil, que involucra una inversión de 4.600 millones de dólares. Larraín Matte enfatizó que la firma se encuentra explorando diversas vías de financiamiento que no descartan la monetización de activos forestales o inmobiliarios, apostando por la recuperación del sector basándose en la resiliencia de la demanda global de productos derivados de la madera. (NP-Gemini-La Tercera)



