El Banco Central de Chile, liderado por Rosanna Costa, presentó su primer Informe de Política Monetaria (IPoM) de 2026, ajustando a la baja las expectativas de crecimiento para el país a un rango de entre 1,5% y 2,5%. Esta revisión responde al impacto de la guerra en Medio Oriente, un desempeño minero más débil de lo previsto y el ajuste fiscal de US$3.800 millones implementado por el gobierno de José Antonio Kast, factores que han configurado un escenario económico más adverso que el proyectado en diciembre pasado.
Respecto al costo de la vida, el instituto emisor alertó sobre un repunte “importante” de la inflación, que escalaría al 4% anual a partir del segundo trimestre debido al encarecimiento de la energía y las bencinas. Bajo este panorama, el organismo decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, postergando la convergencia a la meta del 3% hasta el año 2027, siempre que no surjan nuevos choques externos que desestabilicen los precios locales.
En el plano de las materias primas, el informe destaca un contraste: mientras el petróleo promediará los US$100 por barril este trimestre debido a la prima geopolítica, el cobre mantiene una trayectoria al alza con promedios estimados en US$5,4 la libra para 2026. Este impulso del metal rojo, vinculado a la demanda por inteligencia artificial y transición energética, compensaría parcialmente la caída en la inversión interna, la cual se corrigió a la baja situándose en un 4% para el presente año. (NP-Gemini-Emol-BC)
