En una nueva y agresiva incursión nocturna, la Fuerza Aérea de Israel bombardeó este lunes decenas de objetivos estratégicos en el centro de Teherán. Según el comunicado oficial de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los ataques se concentraron en las sedes del Ministerio de Inteligencia y de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, organismos clave para la seguridad interna y las operaciones exteriores del régimen iraní.
La ofensiva, dirigida por la Dirección de Inteligencia Militar, no solo buscó neutralizar capacidades bélicas, sino que tuvo un fuerte componente político. El Ejército israelí justificó la destrucción de estos centros de mando alegando que desde allí se coordinaba la “supresión violenta de protestas y el arresto de civiles”. En paralelo, se ejecutaron tres oleadas de ataques adicionales empleando cientos de municiones para destruir lanzaderas de misiles, sitios de producción de armas y baterías de defensa aérea que intentaban repeler la incursión.
Tras más de 50 horas de operaciones conjuntas entre Israel y Estados Unidos, el panorama en la República Islámica es de una devastación creciente. Los datos recopilados hasta el cierre de esta jornada revelan la magnitud del enfrentamiento:
- Objetivos alcanzados: Aproximadamente 600 posiciones destruidas en territorio iraní.
- Víctimas en Irán: Al menos 555 personas fallecidas desde el inicio de los ataques el sábado.
- Víctimas en Israel: 10 fallecidos producto de los misiles de represalia lanzados por Teherán.
TRUMP SE ABRE A UNA EXTENSIÓN DEL CONFLICTO
Mientras las bombas caían sobre la capital iraní, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reforzó su respaldo a la operación. Aunque inicialmente se estimó un periodo de cuatro semanas para concluir la misión, el mandatario admitió que el operativo podría prolongarse si es necesario para asegurar la eliminación de la amenaza. “Sea cual sea el tiempo que tome, está bien”, declaró, subrayando su determinación de desmantelar la capacidad de fuego de largo alcance de Irán.
A pesar de la superioridad aérea demostrada por la coalición, el régimen iraní —aunque descabezado tras la muerte de Jamenei— ha logrado mantener una cadencia de fuego que mantiene bajo alerta las alarmas de las ciudades israelíes y las bases estadounidenses en el Golfo. (NP-Gemini-Emol-Agencias)
