El científico chileno Víctor Neira, académico de la Universidad de Chile y del Inach, alertó sobre la rápida y letal propagación del virus H5N1 en el continente antártico. Según las investigaciones publicadas recientemente, el virus ha logrado expandirse por más de 900 kilómetros de la costa occidental, afectando ya a una decena de especies nativas, entre ellas pingüinos de Adelia y Papúa, cormoranes y lobos finos antárticos.
La peligrosidad de esta variante radica en su alta tasa de mortalidad, capaz de eliminar hasta el 100% de las aves en un área específica en cuestión de 48 horas. Aunque muchas de las especies afectadas se encuentran actualmente en la categoría de “preocupación menor”, Neira advirtió que sus poblaciones globales son reducidas —alrededor de 20.000 individuos en algunos casos—, lo que eleva el riesgo de que el virus las empuje hacia el peligro de extinción si los brotes se intensifican.
- Primer hallazgo: La presencia del virus fue confirmada inicialmente en abril de 2024 en aves skuas (págalos).
- Especies infectadas: Se han detectado casos en cormoranes antárticos, gaviotas dominicanas y mamíferos como el lobo fino antártico.
- Impacto en Chile: Como antecedente, en 2023 el virus ya diezmó al 10% de la población de pingüinos de Humboldt en territorio chileno.
- Dificultad de monitoreo: Las extremas condiciones climáticas limitan las labores de búsqueda de cadáveres, por lo que el número real de muertes podría ser significativamente superior al registrado.
Este fenómeno se inserta en una ola global de influenza aviar que, desde 2021, ha afectado a millones de animales en todo el mundo debido a las rutas migratorias, convirtiendo ahora a la Antártida en un foco crítico de preocupación para la biodiversidad global. (NP-Gemini-Emol-AFP)