Las incautaciones de armas de fabricación argentina en Chile han aumentado de manera sostenida durante los últimos años, según antecedentes de Carabineros. Entre 2022 y lo que va de 2026, las policías han decomisado 1.144 armas provenientes del país vecino, de las cuales al menos 40 mantenían marcas o registros que las vinculaban a la Policía Federal Argentina o a las Fuerzas Armadas trasandinas.
Uno de los casos más relevantes ocurrió en diciembre de 2025, cuando una fiscalización de Carabineros a un bus que viajaba desde La Araucanía con destino a Santiago permitió descubrir una maleta con cinco subametralladoras de origen argentino. El cargamento también incluía 15 cargadores y municiones calibre .45, conocidas por su alto poder de fuego. El detenido, un ciudadano chileno, fue puesto a disposición de la justicia.
A este procedimiento se suma un operativo realizado la semana pasada en La Florida, donde la Policía de Investigaciones detuvo a un hombre de 24 años y a una mujer de 18 por porte de armas. En el interior del horno de un departamento ocultaban un subfusil Halcón de fabricación argentina, junto con un cargador y 17 cartuchos. El arma presentaba inscripciones asociadas a la Policía Federal Argentina.
De acuerdo con Carabineros, las cifras reflejan armas de manufactura argentina incautadas en procedimientos policiales desarrollados en todo el país. Los registros muestran 215 decomisos en 2022, 267 en 2023, 259 en 2024, 280 durante 2025 y 123 en lo que va de 2026. En cuanto a armamento perteneciente a instituciones policiales o militares argentinas, se contabilizaron ocho unidades en 2022 y 2023, nueve en 2024, diez en 2025 y cinco durante este año.
Las investigaciones desarrolladas por la PDI y Carabineros apuntan a distintas modalidades de tráfico de armas, entre ellas la comercialización ilegal de armamento adquirido legalmente en Chile y el ingreso clandestino desde el extranjero. Según la policía civil, una cantidad importante de las armas argentinas incautadas mantiene denuncias por robo en policías provinciales, la Policía de Buenos Aires y la Policía Federal.
Los pasos fronterizos Los Libertadores, Pino Hachado y Cardenal Samoré concentran gran parte de las incautaciones, aunque las autoridades también advierten sobre rutas de ingreso por el norte del país debido a la extensión y permeabilidad de la frontera. Los investigadores no descartan que parte de las armas provengan de robos, pero también reconocen la existencia de casos aislados de corrupción, donde armamento institucional habría sido comercializado irregularmente y posteriormente denunciado como sustraído.
Carabineros también advirtió sobre la circulación ilegal de armas que inicialmente fueron adquiridas conforme a la legislación vigente, pero que posteriormente fueron transferidas o comercializadas fuera de los mecanismos de control. Las policías sostienen que el aumento de la violencia asociada al crimen organizado y al narcotráfico ha incrementado la demanda por este tipo de armamento en el mercado ilícito.
Frente a este escenario, Carabineros y la PDI mantienen una coordinación permanente con las autoridades argentinas mediante convenios de cooperación, intercambio de información y mecanismos internacionales de trazabilidad de armas, como Interpol y el sistema iArms. Estas herramientas permiten verificar el origen del armamento incautado y determinar si pertenece a instituciones policiales o militares del país vecino. Una vez decomisadas, las armas permanecen bajo custodia policial hasta su destrucción por parte de Fábricas y Maestranzas del Ejército.
GOBIERNO: “TENEMOS UNA FRONTERA QUE FAVORECE ESE CONTRABANDO“
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, reconoció la preocupación del Gobierno por el incremento de armas de origen argentino incautadas en procedimientos policiales en Chile y afirmó que la permeabilidad de la frontera con ese país ha facilitado su ingreso al territorio nacional.
La autoridad señaló que se trata de un fenómeno detectado desde hace varios años y sostuvo que Argentina posee una industria armamentista desarrollada y una cultura vinculada al uso de armas distinta a la chilena. En ese contexto, indicó que el Ejecutivo trabaja desde el inicio de su gestión para fortalecer el control fronterizo y reducir el tráfico ilegal de armamento.
Arrau explicó que los puntos de ingreso son diversos y advirtió que la zona sur presenta sectores con mayor vulnerabilidad, lo que obliga a reforzar las labores de fiscalización y vigilancia para impedir el ingreso de armas al país.
Respecto del hallazgo de armamento perteneciente a instituciones argentinas, el ministro confirmó que entre las armas decomisadas existen ejemplares que anteriormente estuvieron en poder de fuerzas policiales y de seguridad de ese país. Añadió que esos antecedentes forman parte de las investigaciones que actualmente desarrolla el Ministerio Público para establecer su origen y la forma en que llegaron a Chile.
De acuerdo con cifras entregadas por Carabineros, desde 2022 se han incautado 1.144 armas de fabricación argentina en distintos procedimientos realizados a nivel nacional. De ese total, al menos 40 mantenían marcas o registros que las vinculaban a la Policía Federal Argentina o a las Fuerzas Armadas de ese país.
Las estadísticas muestran un aumento sostenido de estos decomisos durante los últimos años. En 2022 fueron incautadas 215 armas, en 2023 la cifra ascendió a 267, en 2024 se registraron 259, durante 2025 alcanzó las 280 y en lo que va de 2026 ya se contabilizan 123. En cuanto al armamento perteneciente a instituciones policiales o militares argentinas, se registraron ocho casos en 2022 y 2023, nueve en 2024, diez en 2025 y cinco durante el presente año.(NP-ChatGPT-Emol)
