En su reveladora entrevista con Bárbara Briceño en Emol, Fernando Atria sostiene que el proceso de descentralización está en el centro de la nueva Constitución. La excesiva centralización ha tenido lugar en Chile debido a que los órganos de representación política del pueblo se han regido por el principio democrático “una persona, un voto”. La concentración de votantes en la Región Metropolitana ha sido causa principal de la concentración extraordinaria del poder político y económico en esa región. Es necesario por ello iniciar un proceso de regionalización, y para llevar a cabo ese proceso es preciso crear otro órgano de representación que no tenga funciones de política nacional.

Ese órgano adicional sería una cámara de regiones, un órgano de perspectiva regionalista, de representación regional y no nacional. Esta nueva cámara de regiones no significa, afirma Atria, la eliminación del Senado, sino solo restarle su función política nacional. Es necesario que así sea para avanzar en el proceso de efectiva regionalización.

El proceso de regionalización es, en consecuencia, lo que hace necesaria la existencia de una nueva cámara de regiones. Habría que suponer que esta nueva cámara, esencial para avanzar y profundizar el proceso de regionalización, cumplirá eventualmente su cometido. Es lógico pensar que, una vez completado ese proceso, la existencia de esa institución dejará de tener sentido. Es también lógico pensar que el mantenimiento de la regionalización será una preocupación verdaderamente nacional. Pero para ese entonces regirá en Chile un unicameralismo, y habrán adquirido plena validez los argumentos políticos e históricos que propician el bicameralismo.

Hay que reconocer que sin un Senado que ejerza una función nacional, el Poder Legislativo en Chile habrá perdido el carácter que tuvo en el curso de nuestra historia. Es paradójico, por ello, que Atria apele sistemáticamente, durante la entrevista con Briceño, a la tradición histórica en Chile, por lo que resulta propio, cuando se piense en la eliminación del Senado, enrostrarle sus propias palabras: “¿Cuándo ha pasado esto en la historia chilena?”. (El Mercurio Cartas)

Renato Cristi