Nuevos antecedentes indican que el comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, Alexandr Chaiko, habría sido el objetivo del atentado ocurrido la noche del sábado en un restaurante de Moscú, ataque que dejó al menos cinco personas fallecidas y 21 heridas, varias de ellas en estado grave.

De acuerdo con información difundida por diversos canales de Telegram y replicada por medios independientes, el alto oficial participaba en una celebración privada con motivo de su cumpleaños en un exclusivo restaurante de la capital rusa. Al encuentro habrían asistido también altos mandos del Servicio Federal de Seguridad (FSB), generales del Ministerio de Defensa, parlamentarios y otras autoridades.

Según la investigación preliminar, una mujer que se presentó como repartidora intentó ingresar al recinto con un paquete que contenía un artefacto explosivo de fabricación casera. La carga, con una potencia equivalente a cerca de un kilogramo de TNT, habría sido detonada a distancia cuando un guardia de seguridad inspeccionaba el contenido del paquete.

El Comité Nacional Antiterrorista confirmó que entre las víctimas fatales se encuentran la mujer que portaba el explosivo, un guardia de seguridad y asistentes al evento. Posteriormente, dos personas fallecieron mientras recibían atención médica, elevando el balance a cinco muertos. Además, al menos 21 personas resultaron lesionadas y seis permanecen en estado grave.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, calificó el hecho como un atentado terrorista y aseguró que las autoridades están prestando asistencia a los heridos mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.

Alexandr Chaiko asumió recientemente la jefatura de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas y anteriormente estuvo al mando del Distrito Militar Oriental durante los primeros meses de la guerra entre Rusia y Ucrania. Diversos medios recuerdan que, desde el inicio del conflicto, los servicios de inteligencia ucranianos han sido vinculados a operaciones dirigidas contra altos mandos militares rusos, aunque hasta ahora no existe una atribución oficial de responsabilidad por este atentado.