Al menos 14 personas murieron y otras 27 resultaron heridas tras una serie de ataques nocturnos lanzados por Rusia contra la región de Kiev, informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania. Las autoridades señalaron que todos los lesionados fueron trasladados a centros asistenciales y reciben atención médica.
Los equipos de emergencia continúan desplegados en distintas zonas de la región para controlar incendios y remover escombros. Las labores se concentran en localidades de los distritos de Brovary, Bucha y Fastiv, donde los bombardeos provocaron daños en bodegas, centros logísticos e infraestructura industrial.
En el distrito de Brovary se registraron incendios de gran magnitud en almacenes y edificios ubicados en la ciudad del mismo nombre y en las localidades de Velyka Dymerka, Kvitneve y Peremoha. En tanto, en el distrito de Bucha, los bomberos trabajaron para extinguir un incendio en un almacén de la localidad de Chayky, mientras que en Sofiivska Borshchahivka las llamas afectaron las instalaciones de una empresa dedicada a servicios logísticos.
La ofensiva rusa se produjo un día después de que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunciara nuevas operaciones militares contra objetivos en territorio ruso. El mandatario aseguró que las acciones buscan debilitar la capacidad logística y energética de Moscú, tras una campaña iniciada a fines de junio que incluyó ataques contra refinerías, depósitos de combustible y centros de abastecimiento.
De acuerdo con autoridades ucranianas y diversos analistas, los recientes ataques con drones de largo alcance han afectado parte de la infraestructura energética rusa. Informes especializados indican que la capacidad de refinación de petróleo en Rusia registró una disminución durante las últimas semanas debido a los daños sufridos por varias instalaciones estratégicas.
La guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada con la invasión a gran escala en febrero de 2022, continúa caracterizándose por ataques recíprocos con misiles y drones de largo alcance. En los últimos meses ambos países han intensificado las operaciones sobre infraestructura militar, energética y logística, ampliando el alcance geográfico del conflicto y elevando el impacto sobre la población civil.
Pese a los reiterados llamados de Naciones Unidas y de diversos gobiernos para avanzar hacia un alto el fuego, las negociaciones permanecen estancadas y las hostilidades continúan tanto en el frente de combate como en zonas alejadas de la línea de contacto, donde los ataques aéreos siguen provocando víctimas y daños materiales. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
