El Comando Sur de Estados Unidos informó este domingo sobre un nuevo ataque aéreo contra una embarcación en el Pacífico oriental, resultando en la muerte de sus seis ocupantes. Según el general Francis Donovan, jefe de la instancia militar, labores de inteligencia confirmaron que la nave transitaba por rutas conocidas de narcotráfico y participaba en operaciones ilícitas. Con este evento, la cifra de personas fallecidas en ofensivas dirigidas contra embarcaciones de presuntos traficantes en aguas del Pacífico y el Caribe supera las 150 desde septiembre pasado.

El Ejército estadounidense difundió un registro visual del ataque donde se observa la detonación de la pequeña embarcación. Sin embargo, la administración de Donald Trump ha sido cuestionada por la ausencia de pruebas públicas que ratifiquen la implicación directa de estos objetivos en el tráfico de estupefacientes. Organizaciones de derechos humanos y expertos en derecho internacional han advertido que estas acciones podrían constituir “ejecuciones extrajudiciales”, argumentando que los ataques se dirigen contra civiles que no representan una amenaza bélica inmediata.

Pese a las críticas internacionales, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, defendió la efectividad de la campaña de localización. El funcionario afirmó recientemente que la presión militar ha sido tan alta que actualmente resulta complejo hallar nuevos objetivos en las rutas marítimas tradicionales. Esta política de “mano dura” en alta mar se suma a las tensiones regionales por el control de las vías de suministro y la creciente militarización de la lucha contra el crimen organizado en el hemisferio. (NP-Gemini-Emol-Agencias)