La misión Artemis II concluyó con éxito este 10 de abril de 2026, luego de que la cápsula Orión amerizara en el Océano Pacífico frente a las costas de California. El descenso se realizó sin contratiempos, marcando el regreso seguro de los cuatro astronautas tras completar una histórica órbita alrededor de la Luna.
El reingreso a la atmósfera terrestre se produjo a una velocidad cercana a los 40 mil kilómetros por hora, enfrentando temperaturas de hasta 2.700 °C. El escudo térmico de la nave funcionó correctamente, protegiendo a la tripulación durante el descenso, aunque —como estaba previsto— se registró una breve interrupción en las comunicaciones.
Tras atravesar la atmósfera, el sistema de paracaídas permitió reducir la velocidad de forma progresiva hasta lograr un amerizaje estable. Posteriormente, equipos de rescate de la Armada estadounidense recuperaron a los astronautas en altamar, iniciando de inmediato evaluaciones médicas para analizar los efectos del viaje en el organismo.
La tripulación estuvo integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, quienes ahora serán trasladados a Houston para exámenes más detallados y análisis técnicos de la misión.
El éxito de Artemis II valida sistemas clave para futuras expediciones, incluyendo el escudo térmico y los protocolos de recuperación, elementos fundamentales para el retorno de misiones tripuladas a la superficie lunar.
La NASA proyecta que Artemis III podría realizarse en 2027, mientras que Artemis IV contempla un alunizaje en 2028, con el objetivo de establecer una presencia humana sostenida en la Luna y avanzar hacia futuras misiones a Marte. (NP-ChatGPT-ADN-Agencias-NASA)
