La misión Artemis II protagonizó un momento de alta carga emocional al bautizar un cráter en la Luna en honor a la fallecida esposa del comandante Reid Wiseman, durante su sobrevuelo por el lado oculto del satélite.
La tripulación, integrada por Christina Koch, Victor Glover, Wiseman y Jeremy Hansen, propuso denominar dos cráteres: “Integrity”, en referencia a su apodo para la nave, y “Carroll”, como homenaje personal del comandante a su esposa fallecida por cáncer.
El anuncio generó un momento de recogimiento tanto en la cápsula como en el centro de control en Houston, donde se confirmó la recepción de los nombres propuestos. La NASA informó que presentará oficialmente estas denominaciones ante la Unión Astronómica Internacional, encargada de validar los nombres de accidentes geográficos en cuerpos celestes.
Tras completar su paso por la cara oculta de la Luna, la tripulación inició su regreso a la Tierra, luego de permanecer cerca de 40 minutos sin comunicación debido a la interferencia del satélite. Durante ese periodo, los astronautas observaron fenómenos como la salida y puesta de la Tierra, además de un eclipse solar en el trayecto de retorno.
La misión también marcó un hito al superar el récord de distancia alcanzado por la Apolo 13 en la década de 1970, llegando a más de 406 mil kilómetros desde la Tierra, el mayor alejamiento humano registrado.
Durante el sobrevuelo, los astronautas realizaron observaciones geológicas detalladas de la superficie lunar, incluyendo cráteres de impacto y antiguos flujos de lava, aportando información desde una perspectiva inédita que abarca tanto regiones ecuatoriales como cercanas a los polos. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias-NASA)
