La empresa estratégica de la Defensa Nacional de Chile, Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), se encuentra en el centro de la polémica tras revelarse que brindó servicios de mantenimiento a dos buques pesqueros incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro estadounidense. Las naves Fu Yuan Yu 7871 y Fu Yuan Yu 7872 permanecieron durante cuatro meses de 2025 en las instalaciones de Talcahuano, a pesar de que su controladora, Pingtan Marine Enterprise, posee sanciones internacionales por reportes de trabajos forzados, violencia física y pesca ilegal. Este hecho ha generado cuestionamientos sobre la fiscalización de naves extranjeras y el rol de Chile como prestador de servicios logísticos para flotas cuestionadas globalmente.
El arribo masivo de embarcaciones chinas a puertos chilenos, que aumentó de diez a casi doscientas en un solo año, coincide con el endurecimiento de las normativas en Perú para combatir la pesca no reglamentada. Mientras el país vecino exige rastreo satelital conectado a sus sistemas, la flota asiática ha migrado hacia terminales en Arica, Iquique, Valparaíso y Talcahuano, donde las restricciones son percibidas como menores. Expertos y organizaciones como Oceana Chile advierten que esta situación no solo pone en riesgo la preservación de recursos críticos como la jibia, sino que también afecta la imagen internacional del país al facilitar operaciones vinculadas a abusos de derechos humanos en altamar.
Desde el Servicio Nacional de Pesca y la Armada han defendido la legalidad de las recaladas, argumentando que los buques contaban con las autorizaciones correspondientes y no figuraban en los registros de pesca ilegal de las organizaciones regionales de las que Chile forma parte. Por su parte, Asmar emitió una declaración asegurando que las naves acreditaron cumplimiento normativo y que informes externos de crédito no detectaron las sanciones vigentes en la oficina de control de activos de EE. UU. (OFAC). No obstante, la Cámara de Diputados anunció que oficiará a las autoridades para investigar esta contradicción logística que amenaza el patrimonio natural y económico de la pesca artesanal chilena. (NP-Gemini-Bio Bio)
