El panorama electoral peruano se ha visto sacudido por el violento asesinato de Gilbert Infante, candidato al Congreso por el partido Fe en el Perú. Según informó el líder de la organización y aspirante presidencial, Álvaro Paz de la Barra, el ataque ocurrió la noche del martes en el distrito de Chorrillos, tras una actividad proselitista. Infante, quien ocupaba el número 25 de la lista parlamentaria, habría sido interceptado y agredido de manera brutal antes de fallecer en el Hospital Casimiro Ulloa.
Paz de la Barra denunció que el crimen no fue un hecho fortuito, sino un acto premeditado. Según su testimonio, el candidato había recibido amenazas previas que advertían sobre una muerte violenta y lenta. El líder político vinculó estas represalias a las posturas del partido respecto a la seguridad ciudadana y las propuestas de cadena perpetua. A pesar de las advertencias, los miembros de la formación optaron por no formalizar denuncias ante la Policía Nacional antes del fatídico desenlace.
La trayectoria de Infante en el ámbito público era reciente y con escasos registros en su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Sus antecedentes laborales se limitaban al sector financiero y de construcción, además de una sentencia cumplida en 2004 cuyo delito no fue especificado. Semanas antes de su muerte, el candidato había defendido una estrategia de “mano fuerte” para pacificar el país en un plazo de 100 días, reflejando la tensa situación de criminalidad que ahora cobra su propia vida. (NP-Gemini-Emol-EFE)
