(Por Beatriz Juárez Aguilar, REDCAEM).- Artificial intelligence (AI) is becoming the technology that is reshaping global power, and China is also leveraging it for its own transformation.
From Latin America, much of the contemporary debate on artificial intelligence rests on an almost intuitive idea: regulating this technology necessarily implies hindering its innovation. While governments and public policy experts in our region automatically focus on Europe and the US, these countries have yet to achieve AI governance that protects users while stimulating its technological development.
However, China has not only built one of the most dynamic artificial intelligence ecosystems in the world, but it has done so while consolidating one of the most extensive and sophisticated regulatory frameworks in the digital sphere.
To date, it is strengthening agile governance that adapts rapidly to technological changes, where regulation does not necessarily operate as a mechanism of absolute restriction. In reality, it fulfills a dual function: to protect and to redirect.
On the one hand, a group of legal instruments was established that recognize new personal rights, granting specialized protection to vulnerable groups, such as minors, older adults and workers in the collaborative economy, preventing abuses.
*Beatriz Juárez Aguilar holds a PhD in Law from the National Autonomous University of Mexico (UNAM), a Master’s degree in China Studies from El Colegio de México (COLMEX), and completed a Fellowship at Renmin University of China. She teaches at the Center for Research and Innovation in Information and Communication Technologies (INFOTEC) and is a member of the China-Latin America: Multidisciplinary Approaches Network (REDCAEM).
INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA): CHINA PRUEBA QUE ES POSIBLE REGULAR Y ESTIMULAR SU INNOVACIÓN
(Por Beatriz Juárez Aguilar, REDCAEM) La inteligencia artificial (IA) está convirtiéndose en la tecnología que reconfigura al poder mundial y China también la aprovecha para su propia transformación.
Desde América Latina, una gran parte del debate contemporáneo sobre inteligencia artificial se apoya de una idea casi intuitiva: regular esta tecnología implica necesariamente frenar su innovación. Mientras gobiernos y expertos en políticas públicas de nuestra región, se enfocan automáticamente en Europa y EUA: éstos aún no consiguen una gobernanza en IA que proteja a los usuarios mientras estimula su desarrollo tecnológico.
Sin embargo, China no solo ha construido uno de los ecosistemas de inteligencia artificial más dinámicos del mundo, sino que lo ha hecho mientras consolidaba uno de los marcos regulatorios más extensos y sofisticados en materia digital.
A la fecha está fortaleciendo una gobernanza ágil que se adapta velozmente a los cambios tecnológicos y donde la regulación no necesariamente opera como un mecanismo de restricción absoluta. En realidad, cumple una doble función: proteger y reorientar.
Por una parte, se estableció un grupo de instrumentos jurídicos que reconocen nuevos derechos personales, otorgando protección especializada a grupos vulnerables, como menores de edad, adultos mayores y trabajadores de la economía colaborativa, previniendo abusos.
Esta ampliación significativa de los derechos vinculados a la privacidad, la protección de datos personales y la transparencia en la toma de decisiones automatizadas, responde a riesgos concretos generados por la expansión de la inteligencia artificial, como la opacidad algorítmica, la manipulación informativa, el uso intensivo de datos personales o la discriminación automatizada.
Con lo cual se trabaja efectivamente en el desarrollo de una IA más responsable, confiable y transparente, lo cual está conduciendo a su uso más seguro, al incremento en la confianza pública y a una mayor estabilidad social.
Sin embargo, no todas las aplicaciones de la inteligencia artificial reciben el mismo tratamiento. Mientras los sistemas orientados al consumo masivo —como redes sociales, comercio electrónico, juegos— enfrentan mayores niveles de supervisión, los usos industriales y productivos tienden a recibir mayor flexibilidad e incentivos.
Dado que la IA industrial precisa de los datos que provienen de máquinas, robots, sensores, internet industrial de las cosas, cámaras, procesos, inspección, mantenimiento, etc. la gran mayoría de sus actividades quedan exentas de las obligaciones de protección a las personas.
No obstante, estas empresas aún tienen que cumplir con su propio grupo de instrumentos sobre ciberseguridad, protección de datos industriales, estándares, autorregulación sectorial, etc. pero siempre apoyados por políticas públicas nacionales y locales que alientan la modernización industrial por medio de la inteligencia artificial para entornos industriales.
Las altas exigencias de protección diferenciada a los usuarios y trabajadores, ha sido un factor que ha dificultado al sector empresarial entrar o permanecer en la IA destinada al consumidor.
Con una jugada maestra —pero no premeditada— el gobierno chino eximió de estas cargas a la investigación y a la IA industrial. Logrando que el talento y el capital tecnológico abandonara el entretenimiento superficial y se enfocara en la economía real: manufactura inteligente, logística, medicina, agricultura.
De este modo, el estado chino ha logrado que las empresas con capacidades de IA se centren en la industria y en las prioridades tecnológicas nacionales: semiconductores, GPU avanzados, autos eléctricos, industrias del futuro, robots, etc. y todos los sectores en los que tengan un atraso o pudieran ser afectados por crecientes restricciones de EUA en sectores tecnológicos.
Así que las sanciones estadounidenses, lejos de volverse un freno, resultaron ser un catalizador: forzaron a los expertos chinos a innovar, produciendo soluciones propias para solventar la ausencia de productos y servicios extranjeros que ya no podían comprar. Lo cual fue posible porque ya se tenían las bases de infraestructura especializada y un personal altamente capacitado y educado.
En un giro inesperado, los políticos de ambas naciones coinciden en que las restricciones estadounidenses son favorecedoras, porque para Washington éstas son clave para detener el avance chino en IA y para Beijing, pese a la relentización temporal, conllevan a la integración de cadenas de suministro locales y, a largo plazo, a la independencia tecnológica y al fortalecimiento nacional, logrando que sus empresas finalmente se alineen a los objetivos nacionales.
En la actualidad, los resultados han sido muy positivos, por lo que ahora el 15to Plan Quinquenal (2026-2030) enfoca su transformación y fortalecimiento a través del uso de la IA física (physical AI), la IA agéntica (agentic AI), la IA corpórea (embodied AI), entre otras.
El caso chino demuestra que la regulación funciona como un instrumento de direccionamiento estratégico. Donde esta diferenciación es clave: no se trata de regular por igual todo el ecosistema, sino de orientar su evolución hacia sectores considerados estratégicos para el desarrollo económico del país.
Así que ahora, la UE —con el fin de aumentar su competitividad, inversión y productividad— también ha integrado esta regulación diferenciada. Por lo que (tal vez) siguiendo las buenas prácticas chinas y ha atendido los llamados del sector industrial para que las empresas que utilicen la IA industrial cumplan principalmente con el Reglamento sobre Máquinas y no con el Reglamento de Inteligencia Artificial.
Si bien en los medios se sigue denominando a Europa como el mayor regulador de la IA y que tal afán regulador no le ha permitido competir a la misma velocidad, el caso chino prueba lo contrario: se puede regular la IA sin detener la innovación.
América Latina no debe replicar la experiencia china, pero puede extraer lecciones fundamentales:
- Se desmantela el mito de que la regulación de la IA impide su innovación.
- Revela las ventajas de la regulación vertical: puesto que en lugar de crear un marco general —como en el caso de la UE— para regular de una vez por todas una tecnología que cambia rápidamente, es más eficaz regular los elementos y usos específicos de la inteligencia artificial.
- Subraya que poder innovar, es necesario crear las condiciones necesarias: apoyar la educación y el establecimiento de infraestructura especializada.
Entonces, el caso chino nos permite tener una visión estratégica para concebir a la regulación como una herramienta eficaz para tramitar del uso de tecnologías extranjeras a la verdadera soberanía e innovación tecnológica regional.
Referencias:
*Consejo de la Unión Europea. (2026, 7 de mayo). Inteligencia artificial: el Consejo y el Parlamento acuerdan simplificar y racionalizar las normas [Comunicado de prensa]. Consejo de la Unión Europea.
*Juárez, M. (2025). Gobernanza de la inteligencia artificial en China: regulación que alienta la innovación. Revista de Derecho Económico, 82(2), 3–32. https://doi.org/10.5354/0719-7462.2025.80322
*Xinhua. (2026). 中华人民共和国国民经济和社会发展第十五个五年规划纲要 [Esquema del 15.º Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social de la República Popular China]. https://www.news.cn/politics/20260313/085af5de5a4b4268aa7d87d90817df2f/c.html
Beatriz Juárez Aguilar es Doctora (PhD) en Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, con Maestría sobre China en El Colegio de México (COLMEX) y Fellowship en la Universidad Renmin de China. Docente en el Centro de Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (INFOTEC) e integrante de la Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios (REDCAEM).

CHINA: SHENZHOU-23 MANNED SPACE MISSION WITH HONG KONG’S FIRST ASTRONAUT
China unveiled the Shenzhou-23 manned mission, which will send the first astronaut from Hong Kong into space and launch the first experiment in China’s manned space program to keep one of its crew members in orbit for a year.
The crew will consist of Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan, and Li Jiaying, with Zhu as commander. The three represent the three currently active categories of the Chinese astronaut corps: flight engineer, spacecraft pilot, and payload specialist.
CHINA: MISIÓN ESPACIAL TRIPULADA SHENZHOU-23 CON PRIMERA ASTRONAUTA DE HONG KONG
China presentó la misión tripulada Shenzhou-23, que envia por primera vez a una astronauta procedente de Hong Kong al espacio y pondrá en marcha el primer experimento del programa espacial tripulado chino para mantener a uno de sus integrantes durante un año en órbita.
La tripulación estará integrada por Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan y Li Jiaying, con Zhu como comandante. Los tres representan las tres categorías actualmente activas del cuerpo de astronautas chino: ingeniero de vuelo, piloto de nave y especialista de carga útil.

CHINESE J-10CE FIGHTER HUMILIATES EUROPEAN EUROFIGHTER WITH A CRUSHING 9-0 DEFEAT IN SIMULATED KILLING
Chinese state television confirms the resounding victory of its aircraft against the advanced Western Eurofighter Typhoons during joint military exercises in Qatar.
Western air power has just suffered a major setback. Chinese state television CCTV confirmed a historic result for its arms industry, announcing that its J-10CE fighter jet completely defeated the European Eurofighter Typhoon in a series of simulated engagements. The final score of 9-0 in favor of the Asian aircraft has set off alarm bells in international military circles and reopened the debate about the balance of power in the global defense market.
The engagements took place during the joint military exercise dubbed Zilzal-II, held in Qatar last January. These complex maneuvers, as detailed by the specialized website Interesting Engineering, involved pilots from the Pakistani Air Force flying Chinese-made fighter jets. Meanwhile, the Qatari Air Force operated its modern Eurofighter Typhoons, specifically the advanced Tranche 3A version.
EL CAZA CHINO J-10CE HUMILLA AL EUROFIGHTER EUROPEO CON APLASTANTE 9-0 EN COMBATES SIMULADOS
La televisión estatal china confirma la rotunda victoria de sus aeronaves frente a los avanzados Eurofighter Typhoon occidentales durante unas maniobras militares conjuntas en Qatar.
El poderío aéreo occidental acaba de recibir un duro revés. La televisión estatal china CCTV confirmó un resultado histórico para su industria armamentística, al anunciar que su caza de combate J-10CE derrotó por completo al Eurofighter Typhoon europeo en una serie de enfrentamientos simulados. El marcador final de 9-0 a favor de la aeronave asiática ha encendido las alarmas en los despachos militares internacionales y reabre el debate sobre el equilibrio de fuerzas en el mercado global de defensa.
Los combates tuvieron lugar durante el ejercicio militar conjunto bautizado como Zilzal-II, desarrollado en los cielos de Qatar el pasado mes de enero. En estas complejas maniobras, según detalla el portal especializado Interesting Engineering, participaron los pilotos de la Fuerza Aérea de Pakistán a los mandos de los cazas de fabricación china. Por su parte, la Fuerza Aérea del Emirato de Qatar operó sus modernos Eurofighter Typhoon, en concreto la versión avanzada Tranche 3A.
El objetivo inicial de estos simulacros pasaba por fomentar la interoperabilidad entre ambas naciones aliadas y crear un espacio de aprendizaje compartido. Sin embargo, el aplastante resultado final transformó un entrenamiento rutinario en una herramienta de propaganda geopolítica de primer nivel para el régimen de Pekín.
Superioridad tecnológica en combate
El desempeño de la aeronave asiática superó todas las expectativas previas de los analistas occidentales. El caza J-10CE logró imponerse en los cuatro escenarios de combate más allá del alcance visual, lo que demostró una clara superioridad en la detección y fijación de objetivos a larga distancia. A ello se sumó un dominio absoluto en las distancias cortas, al ganar los cinco duelos aéreos cerrados disputados contra el modelo europeo.
El Eurofighter Typhoon constituye el resultado de un consorcio histórico entre Reino Unido, Alemania, Italia y España, y opera desde 2007 como la punta de lanza de la defensa aérea europea. Frente a él, el caza chino de generación 4.5 demostró contar con una tecnología capaz de neutralizar a su rival occidental. El J-10 alcanzó su madurez con la versión J-10C lanzada en 2017, la cual incorpora motores mejorados, un moderno radar y un letal arsenal de misiles.
Pulso comercial y geoestratégico
La difusión de estos resultados por parte de los medios oficiales chinos responde a una estrategia calculada. La versión de exportación del caza, introducida en el mercado internacional en 2020, busca arrebatar cuota de mercado a los fabricantes tradicionales de armamento de Estados Unidos y Europa. Esta victoria simulada sirve como un poderoso argumento de ventas para los países que pretenden modernizar sus fuerzas aéreas con presupuestos más ajustados y sin depender de la tecnología atlántica.
El impacto de estas maniobras trasciende el mero ámbito comercial para adentrarse en la geoestrategia pura. Diversos analistas militares señalan que este resultado evidencia la madurez tecnológica de la cuarta generación de cazas chinos. En un momento de creciente tensión internacional en regiones clave como el estrecho de Taiwán o el Indo-Pacífico, Pekín demuestra que su maquinaria bélica está lista para competir de tú a tú con los mejores diseños de la ingeniería aeronáutica europea.
Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area
Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
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