La misión Artemis II de la NASA culminó su travesía con el amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, marcando el retorno seguro de su tripulación tras un vuelo alrededor de la Luna .

El descenso se realizó mediante una compleja secuencia técnica que incluyó el despliegue de 11 paracaídas, reduciendo la velocidad desde más de 40.000 km/h hasta cerca de 30 km/h antes de impactar el agua. Durante el reingreso, la cápsula soportó temperaturas extremas de hasta 1.500°C y un apagón de comunicaciones de seis minutos debido a la formación de plasma.

La misión, iniciada el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, significó el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna por primera vez en más de cinco décadas. Durante el viaje, la tripulación realizó un sobrevuelo lunar histórico, incluyendo observaciones del lado oculto del satélite.

Tras el amerizaje, equipos de rescate trasladaron a los astronautas en helicóptero hacia el buque USS John P. Murtha, donde fueron sometidos a evaluaciones médicas antes de su retorno a tierra firme.

El reingreso fue considerado la fase más crítica de la misión, ya que no existen sistemas de escape una vez iniciado el descenso, lo que obliga a una ejecución precisa de cada etapa. Pese a los riesgos, la operación se completó conforme a lo previsto.

Artemis II representa un paso clave en el programa espacial estadounidense, al validar tecnologías y procedimientos necesarios para futuras misiones, incluyendo un eventual alunizaje tripulado en los próximos años. (NP-ChatGPT-La Nación-Agencias NASA)