El partido gobernante Contrato Civil, encabezado por el primer ministro armenio Nikol Pashinián, habría obtenido la victoria en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo en Armenia, según los primeros sondeos a pie de urna difundidos tras el cierre de las mesas de votación.

Los estudios de opinión entregaron resultados dispares respecto de la magnitud del triunfo. Mientras algunas encuestas encargadas por sectores cercanos al oficialismo atribuyen a Contrato Civil una mayoría absoluta cercana al 57% de los votos, mediciones independientes muestran una contienda mucho más estrecha frente a las principales fuerzas opositoras.

De acuerdo con estos últimos sondeos, la colectividad de Pashinián habría alcanzado alrededor del 33% de los sufragios, seguida muy de cerca por Armenia Fuerte, agrupación liderada por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián, quien actualmente permanece detenido. En tercer lugar se ubicaría el bloque opositor Armenia.

Las cifras preliminares sugieren que, en caso de concretarse una alianza entre las principales fuerzas opositoras, estas podrían sumar una mayoría de votos superior a la obtenida individualmente por el oficialismo, abriendo un escenario de negociaciones políticas para la conformación de una mayoría parlamentaria.

La Comisión Electoral Central informó que la participación alcanzó cerca del 60% del padrón electoral, equivalente a aproximadamente un millón y medio de votantes. La cifra fue considerada significativa en un proceso marcado por el debate sobre el futuro geopolítico del país.

La elección es observada con especial atención debido a las profundas implicancias que tendrá para la política exterior armenia. Pashinián busca mantener el respaldo parlamentario suficiente para impulsar reformas constitucionales que considera necesarias para avanzar en un acuerdo de paz definitivo con Azerbaiyán.

Asimismo, el Gobierno pretende profundizar el acercamiento de Armenia a la Unión Europea y avanzar hacia la obtención del estatus de país candidato a la adhesión, siguiendo una ruta similar a la emprendida por Ucrania y Moldavia.

La orientación proeuropea del Ejecutivo ha generado tensiones con Rusia, tradicional aliado estratégico de Armenia. En las últimas semanas, Moscú ha adoptado diversas restricciones comerciales contra productos armenios, en medio del deterioro de las relaciones bilaterales.

Por su parte, sectores opositores han manifestado reparos frente a un eventual alejamiento de Rusia y defienden la mantención de los vínculos políticos y económicos con el Kremlin, lo que convierte estas elecciones en una instancia clave para definir el rumbo internacional del país caucásico.

En caso de que ninguna fuerza política consiga articular una mayoría suficiente para gobernar, la legislación armenia contempla la realización de una segunda vuelta parlamentaria dentro de los próximos días, escenario que aún no puede descartarse mientras continúe el escrutinio oficial.

Los resultados definitivos serán determinantes para conocer si Pashinián logra consolidar su proyecto político y avanzar en las reformas internas y externas que ha impulsado durante los últimos años. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)