La Armada mantiene unidades navales, apoyo aeronaval y personal desplegado en las regiones de Antofagasta y Tarapacá para asistir a las comunidades afectadas por las intensas lluvias y los problemas de conectividad provocados por el sistema frontal que golpeó al norte del país.
El comandante en jefe de la institución, almirante Fernando Cabrera, informó además que ordenó mantener preparadas otras unidades navales para incorporarse a las labores de emergencia en caso de que las autoridades requieran ampliar el despliegue.
Cabrera abordó la situación durante una visita a Talcahuano, en la Región del Biobío, donde realizó una inspección de las unidades pertenecientes a la Segunda Zona Naval y destacó el trabajo desarrollado por la institución frente a la emergencia.
Actualmente se encuentran desplegadas en la zona norte la LPC Grumete Díaz, la LSG Iquique y el OPV Odger. Estas unidades participan en operaciones destinadas principalmente a prestar asistencia a comunidades costeras que permanecen aisladas debido a los cortes de carreteras.
El operativo también contempla apoyo aeronaval y partidas de marinos que trabajan directamente con las comunidades para enfrentar las consecuencias de las lluvias y contribuir al restablecimiento de las condiciones de normalidad.
Ante la posibilidad de que la emergencia requiera mayores capacidades, el comandante en jefe instruyó el alistamiento de unidades pertenecientes a otras zonas navales. Cabrera aseguró que la institución se encuentra preparada para movilizar nuevos medios y personal hacia las áreas afectadas.
Durante su recorrido por el sur del país, el almirante también visitó las instalaciones de Asmar y Senav para conocer el avance de los trabajos relacionados con la construcción de buques. Su agenda incluyó además la Gobernación Marítima de Valdivia, las alcaldías de mar de Puerto Fuy y Lago Panguipulli y la Escuela de Grumetes ubicada en la isla Quiriquina.
En Talcahuano, Cabrera destacó el carácter estratégico de la Segunda Zona Naval y su relevancia más allá de las funciones estrictamente institucionales. La zona constituye uno de los principales centros operativos y logísticos de la Armada y alberga el principal puerto militar del país.
El jefe naval sostuvo que las nuevas necesidades del país han obligado a la institución a ampliar progresivamente sus ámbitos de actuación, especialmente frente a emergencias derivadas de fenómenos meteorológicos, incendios y otras catástrofes.
A esas responsabilidades se agregan, señaló, los desafíos relacionados con la seguridad en la Macrozona Sur, escenario que ha exigido un esfuerzo adicional al personal destinado en la Segunda Zona Naval.
Cabrera enfatizó que las unidades deben permanecer cohesionadas, entrenadas y preparadas para responder ante nuevos escenarios, especialmente frente a eventuales desafíos relacionados con la seguridad pública en el ámbito marítimo.
El despliegue en el norte se mantendrá mientras persistan las necesidades de las comunidades afectadas, con la posibilidad de incorporar nuevas unidades navales en caso de que la evolución de la emergencia haga necesario reforzar las operaciones. (NP-ChatGPT-La Tercera)
