El fiscal federal Sebastián Basso, titular de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) AMIA, solicitó formalmente la captura nacional e internacional de Alí Asghar Hejazi, un alto jerarca iraní vinculado a la planificación del atentado terrorista de 1994. Hejazi, identificado como la “mano derecha” del exlíder supremo Alí Jamenei, es acusado de ser uno de los autores intelectuales del ataque. Según la investigación, el imputado habría viajado a Buenos Aires en marzo de 1993, bajo una fachada cultural, para evaluar la viabilidad de la operación y supervisar a los agentes locales.

La imputación se sostiene sobre testimonios de desertores de la inteligencia iraní y pruebas documentales, como fichas migratorias que confirman su estancia en Argentina durante la fase de planeamiento. El fiscal Basso ha solicitado al juez Daniel Rafecas que procese a Hejazi por homicidio calificado por odio racial o religioso y estrago. Asimismo, se vincula al jerarca con el patrocinio de Hezbolá, organización señalada como el brazo ejecutor de la explosión que cobró la vida de 85 personas hace más de tres décadas.

En un esfuerzo por romper el ciclo de impunidad, la fiscalía también pidió agilizar las notificaciones a otros prófugos para avanzar hacia un juicio oral y público en ausencia, amparado en la Ley 27.784. Para cumplir con el requisito de notificación fehaciente, Basso propuso medidas innovadoras que incluyen desde vías diplomáticas tradicionales hasta el uso de redes sociales verificadas (X, Facebook, YouTube) y números de WhatsApp vinculados a los acusados, argumentando que los imputados poseen un conocimiento pleno de la causa judicial en su contra. (NP-Gemini-La Nacion.ar)