Arabia Saudita, Turquía y Pakistán suscribieron este viernes en La Meca un acuerdo de defensa trilateral que establece un mecanismo de respuesta colectiva frente a eventuales agresiones armadas contra cualquiera de los tres Estados.

El denominado Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca fue firmado durante una cumbre entre el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán; el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.

Según la declaración conjunta difundida tras el encuentro, el pacto busca fortalecer la capacidad de disuasión de los tres países y establece que un ataque armado contra cualquiera de sus integrantes será considerado una agresión contra todos ellos.

El entendimiento también contempla ampliar la cooperación en distintas áreas de defensa y profundizar la coordinación estratégica entre los tres gobiernos, que mantienen vínculos políticos y militares y participan en gestiones diplomáticas relacionadas con los conflictos que afectan a Medio Oriente.

Las autoridades destacaron además los vínculos históricos y la denominada “solidaridad islámica” existente entre los tres países como fundamentos del acuerdo, junto con el objetivo de fortalecer la seguridad colectiva y contribuir a la estabilidad regional.

La incorporación de Turquía amplía el entendimiento de defensa que Arabia Saudita y Pakistán habían alcanzado en septiembre pasado. Este último país dispone de armas nucleares, factor que otorga especial relevancia estratégica a la cooperación militar entre las tres naciones.

El nuevo pacto se produce en un escenario de creciente tensión en Medio Oriente debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus repercusiones sobre los países del golfo Pérsico. Los ataques iraníes contra aliados regionales de Washington y el bloqueo del estrecho de Ormuz han incrementado las preocupaciones sobre la seguridad energética y marítima.

La situación representa un desafío particularmente relevante para Arabia Saudita, que también enfrenta una escalada de las acciones de los rebeldes hutíes de Yemen. El grupo ha realizado ataques contra territorio saudita, infraestructura energética y embarcaciones petroleras relacionadas con Riad en el mar Rojo.

En respuesta al deterioro de la seguridad marítima, Arabia Saudita impulsó recientemente una alianza multinacional destinada a proteger la navegación en el mar Rojo, el estrecho de Bab al Mandeb y el golfo de Adén. La iniciativa fue respaldada por 14 países, entre ellos Turquía y Pakistán.

El escenario adquirió mayor importancia para Riad después del cierre del estrecho de Ormuz, que obligó al reino a redirigir una parte considerable de sus exportaciones petroleras hacia el mar Rojo, corredor que también enfrenta amenazas derivadas del conflicto con los hutíes.

La tensión entre Arabia Saudita y los insurgentes yemeníes ha aumentado durante las últimas semanas. La coalición militar encabezada por Riad informó que un reciente ataque hutí dejó 11 civiles heridos en territorio saudita próximo a la frontera con Yemen. (NP-ChatGPT-Cooperativa-Agencias)