Luego de cuatro años en evaluación, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Antofagasta dio luz verde al proyecto de desalación “Aguas Marítimas”, iniciativa que se convertirá en la mayor planta desalinizadora de Chile y una de las más relevantes de Latinoamérica.
La aprobación se concretó de forma unánime por parte de los integrantes de la instancia, respaldada además por un Informe Consolidado de Evaluación favorable emitido por el Servicio de Evaluación Ambiental.
El proyecto contempla la construcción de una planta multipropósito en Caleta Bolfín, ubicada al sur de la ciudad de Antofagasta. La infraestructura incluirá un extenso sistema de conducción de agua desalinizada de cerca de 480 kilómetros, junto con estaciones de bombeo, líneas eléctricas y subestaciones.
La iniciativa busca abastecer de agua a comunas como Antofagasta, Calama y Sierra Gorda, especialmente en zonas que actualmente no cuentan con cobertura sanitaria, además de proveer recursos para sectores productivos como la minería, la agricultura y la industria.
La inversión estimada supera los US$5.000 millones, y se proyecta que la construcción comience en 2028. En una primera etapa, la planta producirá alrededor de 350.000 metros cúbicos diarios de agua desalinizada, cifra que se duplicará al completarse el desarrollo total del proyecto.
Durante su fase de construcción, se espera la generación de hasta 8.500 empleos, posicionando la iniciativa como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes de los últimos años en el país.
La aprobación también marca un hito en términos de inversión, siendo el proyecto de mayor monto autorizado desde 2018, cuando se dio luz verde a una de las principales iniciativas mineras del norte del país. (NP-ChatGPT-Emol)
