Apple advirtió que el aumento en el costo de los chips de memoria, provocado por la creciente demanda asociada al desarrollo de inteligencia artificial, obligará a la compañía a incrementar el precio de sus productos en el corto plazo.
El director ejecutivo de la empresa, Tim Cook, señaló en una entrevista que los ajustes son inevitables debido a la fuerte presión sobre la cadena de suministro, aunque evitó precisar el calendario de aplicación, el monto de las alzas o los dispositivos que se verán afectados.
El próximo gran lanzamiento de la compañía está previsto para septiembre con la presentación de la línea iPhone 18, que incluiría por primera vez un modelo plegable, en un contexto marcado por el aumento de los costos de fabricación.
Cook explicó que Apple intentó absorber el impacto para proteger a sus clientes, pero afirmó que la situación se ha vuelto insostenible debido a la escasez de componentes y al incremento sostenido en los precios de la memoria utilizada en dispositivos electrónicos.
De acuerdo con estimaciones de la consultora TechInsights, para mantener un margen bruto cercano al 50%, la compañía debería aumentar en aproximadamente 270 dólares el valor del próximo iPhone Pro.
El ejecutivo atribuyó el escenario a un desequilibrio entre la oferta y la demanda, señalando que los fabricantes de memorias están trasladando fuertes incrementos de costos a la industria tecnológica en un momento de alta demanda por equipos compatibles con inteligencia artificial.
La presión sobre el mercado de componentes también ha sido reconocida por otras empresas del sector. La directora financiera de Microsoft, Amy Hood, estimó recientemente un impacto cercano a los 25.000 millones de dólares derivado del encarecimiento de estos insumos.
Según las consultoras especializadas TrendForce y Counterpoint Research, la rápida construcción de centros de datos para el desarrollo de modelos de inteligencia artificial ha impulsado alzas trimestrales de entre el 50% y más del 90% en los precios de las memorias RAM (DRAM) y de almacenamiento (NAND), tendencia que podría extenderse al menos hasta 2027.
