Una serie de interrupciones en las clases ha marcado el inicio del año escolar en el Instituto Nacional, donde al menos diez jornadas han sido suspendidas debido a paros, tomas y episodios de violencia protagonizados por encapuchados. Estos hechos incluyen las denominadas “salidas incendiarias”, en las que individuos salen del establecimiento para generar disturbios y atacar a personal policial con artefactos incendiarios.
La situación se enmarca en una crisis que, según la comunidad educativa, se arrastra desde hace varios años y que se ha mantenido incluso tras el retorno a la presencialidad posterior a la pandemia.
En este contexto, la agrupación “Apoderados Movilizados” realizó una manifestación en las afueras del establecimiento, exigiendo una intervención urgente en la gestión del liceo. El grupo, que asegura representar a cerca de 1.600 apoderados de un total aproximado de 4 mil, apuntó directamente a la actual rectora subrogante, Sandra Aravena.
Los manifestantes solicitaron la renuncia inmediata de la autoridad, acusando una administración deficiente que, a su juicio, ha agravado los problemas de convivencia y seguridad dentro del recinto.
Como parte de la protesta, los apoderados desplegaron un lienzo, entregaron una carta en el establecimiento y posteriormente marcharon hacia el Palacio de La Moneda para visibilizar sus demandas ante el Gobierno. (NP-ChatGPT-Emol)
