El excanciller y exministro de Defensa Andrés Allamand presentó su renuncia a Renovación Nacional, colectividad de la que fue fundador y en la que militó durante 39 años.

La decisión, que se habría concretado durante el verano de 2026, se conoció recientemente y responde a la formalización administrativa de un alejamiento que el propio Allamand había anticipado en 2022, cuando dejó el gobierno de Sebastián Piñera para asumir funciones en la Secretaría General Iberoamericana (Segib), con sede en Madrid.

En ese momento, el exparlamentario manifestó que su salida marcaba el cierre definitivo de su trayectoria en la política nacional, agradeciendo el respaldo recibido a lo largo de su carrera y destacando la relación cívica con sus adversarios.

La renuncia de Allamand se suma a otras salidas relevantes en la colectividad, como la del alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien dejó el partido en marzo tras más de dos décadas de militancia.

El hecho representa una nueva baja significativa para Renovación Nacional, en medio de reconfiguraciones internas dentro del sector político.

CARLOS LARRAÍN: RENUNCIA DE ALLAMAND ES “PÉRDIDA ABSOLUTA”

El exsenador y expresidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, criticó la renuncia de Andrés Allamand a la colectividad, asegurando que su salida representa una “pérdida absoluta” para el partido.

Larraín destacó la trayectoria de Allamand dentro de la tienda, subrayando que lideró importantes batallas políticas que, a su juicio, no pueden ser ignoradas en el balance interno de la colectividad.

El exdirigente vinculó esta renuncia —así como la salida de Mario Desbordes— a los malos resultados electorales recientes de RN, apuntando a errores en la definición de candidaturas y a una disminución en la representación parlamentaria.

En particular, cuestionó la decisión del partido de respaldar anticipadamente a Evelyn Matthei como candidata presidencial, señalando que se trató de una apuesta basada en encuestas tempranas y que evidenciaría un problema de conducción política.

Asimismo, Larraín criticó al sector liberal de la colectividad, acusándolo de actuar con falta de visión estratégica, y planteó que el proyecto político de RN se encuentra desdibujado, lo que habría incidido en la salida de figuras relevantes.

Pese a sus cuestionamientos, el exsenador valoró el desempeño del gobierno del Presidente José Antonio Kast, afirmando que si el partido respalda con decisión la actual administración, podría recuperar su rol político en el escenario nacional.

Desde RN, en tanto, han señalado que la renuncia de Allamand responde a su rol internacional, que exige independencia partidaria. (NP-ChatGPT-La Tercera)