El programa Becas Chile, creado en 2008 durante el primer mandato de Michelle Bachelet para fortalecer el capital humano avanzado, enfrenta duras críticas tras un reciente informe del Centro de Estudios Públicos. El análisis revela que los retornos del programa son significativamente inferiores al costo fiscal invertido, el cual ascendió a cerca de 500 millones de dólares entre los años 2014 y 2024, periodo en el cual se financiaron estudios para aproximadamente 7 mil becarios en el extranjero.

De acuerdo con el estudio del centro de pensamiento, que toma como base evaluaciones de impacto de la Dirección de Presupuestos, el diseño actual de la iniciativa se ha vuelto insostenible. Los datos sugieren que los efectos en áreas clave como la productividad científica, el empleo y los niveles de ingresos de los beneficiarios son acotados o carecen de relevancia estadística en el largo plazo, lo que impide atribuir impactos causales de magnitud a la inversión estatal.

La inversión pública por cada estudiante es considerable, alcanzando en promedio los 90 millones de pesos para quienes cursan doctorados y 23 millones de pesos en el caso de magísteres. El informe también subraya que la depreciación del peso chileno frente a divisas extranjeras ha encarecido sustancialmente el costo de cada beca, dado que tanto los aranceles universitarios como las asignaciones de manutención se cancelan en monedas de mayor valor, presionando aún más las arcas fiscales. (NP-Gemini-Emol)