Un análisis preelectoral elaborado por el consultor Armando González M. identifica una serie de factores que, a su juicio, podrían incrementar el riesgo de alteraciones del orden público y tensión institucional durante y después de las elecciones presidenciales en Colombia.

Según el autor, el actual contexto político se caracteriza por una elevada polarización y una intensa movilización social, elementos que podrían llevar a que distintos sectores interpreten los resultados electorales como una victoria legítima o como un eventual fraude. En su opinión, este escenario aumentaría la probabilidad de marchas, bloqueos, enfrentamientos entre simpatizantes, ataques contra bienes públicos y privados, así como actos de vandalismo en zonas urbanas y rurales.

González también sostiene que existe la posibilidad de que el candidato derrotado o sectores afines cuestionen públicamente los resultados antes de que concluya el escrutinio oficial. De acuerdo con su evaluación, una diferencia estrecha entre los postulantes o cambios significativos durante el conteo podrían convertirse en un factor de movilización social, presión política o desobediencia civil.

El documento además plantea que la presencia de estructuras armadas ilegales en distintas zonas del país representa un factor adicional de riesgo. El autor estima que estos grupos podrían intentar ejercer control territorial antes, durante o después de la elección, afectando diversas actividades en regiones sensibles.

En su evaluación de escenarios, González considera que una victoria de un candidato de derecha con reconocimiento institucional tendría un riesgo “medio”, con posibles manifestaciones puntuales, concentraciones frente a sedes oficiales, episodios focalizados de vandalismo y afectaciones moderadas a la movilidad durante las primeras 24 a 48 horas posteriores a la votación.

En contraste, el consultor califica como de riesgo “alto” un eventual triunfo de la derecha acompañado de denuncias de fraude o desconocimiento del resultado. Según su análisis, ello podría derivar en movilizaciones masivas, bloqueos urbanos, presión sobre la autoridad electoral, afectaciones al transporte e incremento de campañas de desinformación, por lo que recomienda implementar teletrabajo preventivo durante al menos 48 horas.

Respecto de una eventual victoria de un candidato de izquierda con reconocimiento del resultado por parte de la oposición, el documento estima un riesgo “medio”, previendo concentraciones ciudadanas, intenso debate político, posibles bloqueos focalizados e incidentes aislados, aunque con menor capacidad de escalamiento si existe validación institucional del proceso.

Por otra parte, el análisis considera que una victoria de la izquierda acompañada de denuncias de fraude por parte de la oposición representaría un riesgo “medio-alto”, con posibles protestas frente a organismos electorales, tensión entre simpatizantes, afectaciones a la movilidad y aumento de la desinformación en redes sociales.

Finalmente, González advierte que un resultado estrecho o un escrutinio prolongado, independientemente del ganador, constituiría un escenario de riesgo “alto”. En su opinión, la incertidumbre podría ser aprovechada por actores políticos o grupos ilegales para promover rumores, movilizaciones, intimidación y presión sobre las autoridades electorales, por lo que recomienda activar planes de continuidad operacional, mantener el teletrabajo y restringir desplazamientos no esenciales hasta contar con mayor claridad institucional. (NP-ChatGPT-JBL)