Las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, en las que advirtió sobre la posible aniquilación de la civilización iraní, generaron una ola de críticas a nivel internacional y también dentro de Estados Unidos, incluyendo a figuras que anteriormente respaldaban su liderazgo.

El mandatario fijó un ultimátum para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, acompañado de mensajes en redes sociales que elevaron la preocupación global. En uno de ellos, sostuvo que una civilización completa podría desaparecer, lo que encendió alarmas sobre un eventual uso de armamento de gran escala. Ante esto, la Casa Blanca salió a descartar que existieran planes para utilizar armas nucleares.

Las reacciones internacionales no tardaron en llegar. El papa León XIV calificó como inaceptable cualquier amenaza contra el pueblo iraní y llamó a priorizar el diálogo por sobre la escalada del conflicto. En la misma línea, instó a la comunidad internacional a evitar una guerra que afectaría principalmente a civiles inocentes.

Desde el ámbito diplomático, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó a Trump extender el plazo del ultimátum por dos semanas, con el objetivo de facilitar negociaciones y avanzar hacia un eventual alto el fuego. Asimismo, instó a Irán a reabrir temporalmente el estrecho como señal de buena voluntad.

En el plano interno estadounidense, las críticas han ido en aumento. La excongresista Marjorie Taylor Greene cuestionó duramente los dichos del mandatario, calificándolos de irresponsables. A estas voces se sumaron figuras como Tucker Carlson, quien advirtió sobre el riesgo de una escalada nuclear, y Anthony Scaramucci, quien incluso planteó la necesidad de removerlo del cargo.

Las críticas también alcanzaron al ámbito político demócrata. El exgobernador Tim Walz sostuvo que el mandatario habría perdido la capacidad de conducción, mientras que algunos sectores han planteado la posibilidad de invocar la 25ª Enmienda para evaluar su continuidad en el poder.

Pese a la controversia, Trump restó importancia a los cuestionamientos sobre su estado mental, desestimando las críticas durante una conferencia de prensa. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias-AFP)