El escenario económico para el inicio del próximo gobierno ha dado un giro inesperado gracias a la racha histórica del cobre. Tras cerrar un 2025 inédito con precios promedio récord, el metal rojo ha iniciado el 2026 rompiendo la barrera de los US$ 6,00 la libra. Esta coyuntura, impulsada en parte por los temores a nuevos aranceles de la administración Trump que podrían estrechar la oferta global, posiciona al “sueldo de Chile” como el principal aliado para enfrentar el complejo déficit fiscal heredado.

MECANISMOS DE RECAUDACIÓN: ¿POR QUÉ SUBE EL INGRESO FISCAL?

Aunque los impuestos mineros no están indexados directamente al precio, el alto valor del metal activa mecanismos legales que incrementan la captura de recursos por parte del Estado:

  • Royalty Minero (Componente Ad Valorem): Al aumentar el valor de las ventas de las compañías que producen más de 50 mil toneladas, la recaudación por este ítem crece automáticamente.
  • Margen Operacional Minero: Es el factor más sensible. Con costos constantes y un precio de venta mayor, la utilidad minera se expande. Esto empuja a las empresas hacia tramos de tributación más altos dentro del royalty, cuya tasa varía entre el 8% y el 26%.
  • Impuesto a la Renta: Las mayores ganancias netas de las mineras privadas significan una base imponible más alta para el impuesto corporativo general.
  • Excedentes de Codelco: Como empresa estatal, la totalidad de los beneficios extraordinarios por el precio del metal se transfieren directamente al Fisco.
IMPACTO ESTIMADO EN LAS ARCAS PÚBLICAS

Expertos sugieren que, de mantenerse el promedio actual de US$ 5,88 la libra, el Estado chileno podría percibir ingresos adicionales del orden de miles de millones de dólares durante el ejercicio 2026. Este flujo de caja extra será vital para el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien debe financiar el plan de los primeros 90 días de gobierno y, al mismo tiempo, gestionar un déficit estructural que se proyecta en torno al 3% del PIB.

Sin embargo, los analistas advierten que este no es un resultado garantizado. La recaudación efectiva dependerá de variables críticas como el volumen de producción (que ha mostrado estancamiento en años anteriores), la fluctuación del tipo de cambio y el control de los costos operacionales (energía y salarios) que podrían absorber parte de las ganancias extraordinarias. (NP-Gemini-The Clinic)