El empresario Álvaro Saieh declaró ante la Fiscalía que no tuvo conocimiento ni participó en una serie de operaciones entre sociedades relacionadas que actualmente son investigadas en la causa penal por el default de un bono de US$500 millones emitido por CorpGroup Banking (CGB).
Saieh prestó declaración el pasado 30 de junio ante el fiscal Felipe Sepúlveda, acompañado por sus abogados Gonzalo Cisternas, Samuel Donoso y Andrea Rivera Padilla. Hasta ahora el interrogatorio se había mantenido bajo reserva.
La investigación comenzó en 2024 a partir de una querella presentada por inversionistas minoritarios del bono de CGB y busca determinar si existieron eventuales maniobras fraudulentas o desvíos de activos antes del incumplimiento de las obligaciones financieras del grupo y su posterior proceso de reestructuración judicial.
Los querellantes han solicitado la formalización de Álvaro Saieh, sus hijos Jorge Andrés y María Catalina Saieh, además de María Pilar Dañobeitía y Cristóbal Cerda. Corresponderá al Ministerio Público y a los tribunales determinar eventuales responsabilidades penales.
SAIEH ATRIBUYE DEFAULT A UNA APUESTA EMPRESARIAL FALLIDA
Durante su declaración, Saieh entregó una explicación sobre las circunstancias que llevaron al incumplimiento del bono emitido por CGB en 2013.
El empresario rechazó que el default se produjera como consecuencia de un acto simulado y sostuvo que respondió a diferencias entre las proyecciones financieras realizadas en torno a una fusión bancaria y los resultados que posteriormente se materializaron.
Según su versión, los accionistas aportaron aproximadamente $175 mil millones para mantener el pago de intereses hasta 2020.
Saieh aseguró además que las consecuencias financieras tuvieron un elevado costo para su propio patrimonio. Según declaró, perdió más de US$2.000 millones considerando su participación en el banco y los recursos aportados para sostener las obligaciones financieras.
Su posición es que no existió fraude ni vaciamiento patrimonial, sino una estrategia empresarial cuyos resultados fueron distintos de los proyectados inicialmente.
FISCALÍA INDAGA 37 OPERACIONES POR $291 MIL MILLONES
Uno de los principales focos de la investigación corresponde a 37 operaciones realizadas entre CGB y sociedades relacionadas, principalmente SAGA y CG Financial Chile Dos, por aproximadamente $291.745 millones, equivalentes a unos US$426 millones de la época.
Los querellantes sostienen que entre 2015 y 2020 se habría utilizado la compra y suscripción de acciones de empresas relacionadas para trasladar liquidez desde CGB hacia otras sociedades del conglomerado y entidades vinculadas a Saieh y su familia.
Según esa tesis, CGB habría recibido a cambio activos cuyo valor estaba sobreestimado, deteriorando así su situación patrimonial mientras los tenedores de bonos permanecían expuestos a sus obligaciones.
Una pericia de la Universidad Católica encargada por la Fiscalía habría identificado sobreprecios en determinadas transacciones, mientras antecedentes recopilados por la PDI darían cuenta de operaciones sin movimientos efectivos de dinero y de recursos cuyo destino no habría podido ser establecido.
Estos elementos forman parte de la investigación y no constituyen por sí mismos una determinación judicial de responsabilidad.
“NO TENGO CONOCIMIENTO DE ESTAS OPERACIONES”
Al ser interrogado directamente sobre las transacciones investigadas, Saieh aseguró desconocerlas.
“No tengo conocimiento de estas operaciones”, respondió ante las consultas de la Fiscalía.
Una respuesta similar entregó respecto de cinco compraventas relacionadas con CG Financial Chile Dos que, en conjunto, superaron los $115 mil millones.
El empresario sostuvo que durante el período investigado se encontraba apartado de la administración cotidiana del conglomerado por “razones personalísimas”.
“No participé en ninguna decisión de inversión y financiamiento de CGB”, afirmó.
Saieh agregó que desde años antes su participación directa en las sociedades familiares era minoritaria y señaló que una parte importante de la propiedad se encontraba en manos de sus hijos.
FISCALÍA CONSULTA POR SAGA Y GASA
Otro punto del interrogatorio estuvo relacionado con las sociedades SAGA y GASA, cuyos nombres fueron asociados por la Fiscalía con las iniciales de Álvaro Saieh y su esposa, Ana Guzmán.
Consultado sobre esa coincidencia, el empresario reconoció que probablemente fue suya la idea de denominarlas de esa manera.
Sin embargo, cuando posteriormente se le preguntó por la justificación económica para que CGB adquiriera reiteradamente acciones de SAGA, afirmó desconocerla.
También señaló no conocer los activos que mantenía esa sociedad ni los detalles de distintas operaciones que actualmente forman parte de la investigación.
Otro aspecto abordado por el fiscal fue el eventual destino de recursos hacia el pago de obligaciones de CorpGroup Interhold con Itaú Unibanco.
“No lo sé, pero es posible, porque está dentro de las operaciones permitidas según el prospecto”, respondió Saieh.
La investigación deberá establecer ahora el alcance de las operaciones examinadas, el destino de los recursos y las eventuales responsabilidades de las personas involucradas. La versión entregada por Saieh se contrapone a la tesis de los querellantes, que atribuyen a las transacciones investigadas un eventual mecanismo de extracción de liquidez desde CGB antes de su default. (NP-ChatGPT-El Mostrador)
