El exministro y exsenador Álvaro Elizalde volvió a tomar un rol activo en la interna del Partido Socialista (PS) luego de intervenir para contener la crisis que enfrentó la colectividad durante julio. Mientras se encontraba de vacaciones junto a su familia en Estambul, recibió un mensaje de la presidenta del partido, Paulina Vodanovic, quien le pidió colaborar para restablecer la unidad tras las tensiones generadas por la tramitación de la megarreforma impulsada por el gobierno.

La crisis se originó luego de que un grupo de parlamentarios socialistas, encabezados por la senadora Daniella Cicardini y el diputado Daniel Manouchehri, cuestionara los acercamientos de Vodanovic con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. El conflicto escaló cuando los diputados del PS anunciaron un requerimiento ante el Tribunal Constitucional contra el proyecto, decisión adoptada sin informar previamente a la directiva de la colectividad.

Con el objetivo de contener las diferencias, Elizalde coordinó la redacción de una declaración junto a representantes de las principales corrientes internas del partido, entre ellos Andrés Santander, de Grandes Alamedas, y la alcaldesa Karina Delfino, representante de la Nueva Izquierda. El documento, posteriormente suscrito por la mesa directiva del PS, hizo un llamado a fortalecer la unidad, el diálogo y la institucionalidad partidaria.

La crisis dejó al descubierto las diferencias sobre la estrategia que debe adoptar el PS frente al gobierno del Presidente José Antonio Kast y abrió un debate respecto de quién debe conducir a la oposición. En ese escenario, distintos sectores consideran que el Partido Socialista, por su peso parlamentario, está llamado a desempeñar un rol articulador entre las fuerzas del Socialismo Democrático y el resto de la centroizquierda.

Diversos dirigentes sostienen que Elizalde mantiene influencia transversal dentro del partido y cuenta con respaldo de las principales corrientes internas para asumir nuevamente la presidencia del PS. Entre quienes han expresado públicamente ese apoyo figuran el dirigente César Valenzuela y el diputado Daniel Manouchehri, quienes destacan su capacidad para ordenar la colectividad y enfrentar el complejo escenario político.

Aunque el exministro ha mantenido un bajo perfil desde su salida del gobierno de Gabriel Boric, en el Partido Socialista reconocen que continúa siendo una de las figuras con mayor ascendencia interna. La definición sobre un eventual retorno a la presidencia de la colectividad quedará en manos de las elecciones internas previstas para noviembre. (NP-ChatGPT-Ex Ante)