La crisis política que enfrenta el Gobierno español de Pedro Sánchez se agravó luego de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil realizara diligencias en la sede central del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Madrid, en el marco de una investigación por presunta corrupción y manipulación de procesos judiciales.

La investigación se centra en la exmilitante socialista Leire Díez, acusada de liderar una supuesta red destinada a influir en causas judiciales que afectan al partido oficialista y a dirigentes cercanos al Ejecutivo. Según antecedentes judiciales, el PSOE habría realizado pagos por 188 mil euros mediante presuntas facturas falsas para financiar estas operaciones.

El juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, atribuyó al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, la coordinación de acciones orientadas a desestabilizar investigaciones judiciales o actuaciones policiales que pudieran perjudicar al partido o al Gobierno. La causa permanece bajo secreto y contempla delitos como organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, falsedad documental y revelación de secretos.

Además de Cerdán, fueron imputados el empresario Javier Pérez Dolset, el exdirigente andaluz Gaspar Zarrías y el abogado Ismael Oliver. También se investiga a la gerente del PSOE, Ana Fuentes, por su presunta participación en la emisión de documentos falsos relacionados con los pagos investigados.

Según la investigación, Leire Díez habría mantenido contactos con funcionarios policiales y fiscales para obtener información sensible sobre causas que afectan al entorno socialista. Entre los objetivos de estas gestiones figurarían investigaciones relacionadas con el hermano de Pedro Sánchez, magistrados y fiscales anticorrupción.

El caso provocó una dura reacción de la oposición. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, calificó la situación como “agónica” y volvió a exigir elecciones anticipadas. Además, acusó al Gobierno y al PSOE de enfrentar múltiples causas de corrupción que, a su juicio, han deteriorado gravemente la imagen institucional del país.

Las diligencias judiciales coinciden con nuevas investigaciones que también involucran al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado en el denominado caso Plus Ultra, además de procesos abiertos contra la esposa y el hermano del actual mandatario español.

Desde el Vaticano, donde sostuvo una reunión con el papa León XIV, Pedro Sánchez defendió la actuación del PSOE y aseguró que el partido colaborará plenamente con la justicia. El mandatario afirmó que la colectividad “no tiene nada que esconder” y reiteró su respaldo a Rodríguez Zapatero, insistiendo además en que no adelantará elecciones generales. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)