El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), manifestó su rechazo a la posibilidad de convocar a un plebiscito en caso de que la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Gobierno no consiga los votos necesarios para avanzar en el Congreso.

La alternativa de recurrir a una consulta ciudadana comenzó a ser discutida en sectores de la derecha ante las diferencias que la propuesta ha generado dentro del propio oficialismo, especialmente entre representantes de Chile Vamos. La iniciativa también ha encontrado reparos en colectividades como el Partido Nacional Libertario (PNL) y el Partido de la Gente (PDG).

El escenario resulta especialmente complejo para La Moneda debido a que necesita alcanzar un respaldo de cuatro séptimos en la Sala del Senado para aprobar la reforma en general. Si no consigue ese quórum, la iniciativa quedaría archivada y no podría volver a presentarse un proyecto de similares características durante un año.

En conversación con el programa Desde La Redacción de La Tercera, Alessandri sostuvo que el Congreso no puede tomar sus decisiones exclusivamente en función de la popularidad de determinadas medidas. Como ejemplo, recordó los retiros de fondos previsionales, que contaron con un amplio respaldo ciudadano, pero que, según afirmó, posteriormente tuvieron consecuencias negativas para la economía y el acceso al financiamiento hipotecario.

El diputado gremialista advirtió que recurrir a un plebiscito podría ser interpretado políticamente como un intento de imponer la propuesta original del Ejecutivo en lugar de buscar acuerdos para perfeccionarla durante su tramitación parlamentaria.

A su juicio, resulta más conveniente utilizar la discusión en la Comisión de Constitución del Senado para introducir modificaciones que permitan mantener herramientas eficaces contra el narcotráfico y el terrorismo, pero que al mismo tiempo entreguen mayores garantías institucionales y democráticas.

Alessandri afirmó que un plebiscito no resolvería las deficiencias que algunos parlamentarios observan en el proyecto. Por ello, llamó a aprovechar la experiencia de los integrantes de la Comisión de Constitución para corregir la iniciativa y construir los acuerdos necesarios para su aprobación.

El presidente de la Cámara también planteó que, paralelamente al debate constitucional, el Congreso debería acelerar la tramitación de una treintena de proyectos legales vinculados con seguridad que, según señaló, son requeridos por las policías.

Entre sus principales cuestionamientos a la reforma se encuentra el nuevo estado de excepción propuesto por el Ejecutivo. Alessandri consideró excesivo establecer constitucionalmente una duración de hasta 120 días y manifestó reparos a que una medida de esa extensión pueda aplicarse sin un adecuado control del Poder Legislativo.

El parlamentario advirtió que una norma incorporada a la Constitución no debe evaluarse únicamente pensando en la actual administración, sino también en las facultades que entregaría a futuros presidentes. Por esa razón, insistió en reducir los márgenes de la propuesta y garantizar la participación del Congreso en su aplicación. (NP-ChatGPT-La Tercera)