La prolongada misión del portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln ha encendido alertas por las condiciones que enfrentaría su tripulación después de permanecer cerca de nueve meses desplegada. Informes de medios especializados de Estados Unidos dan cuenta de problemas de moral, estrés y salud mental entre algunos de los cerca de 5.000 efectivos que permanecen a bordo.

De acuerdo con antecedentes publicados por Navy Times y Stars and Stripes, el buque inició su actual despliegue en noviembre de 2025 desde San Diego. Tras participar inicialmente en operaciones del Comando Sur en América Latina, posteriormente fue enviado a Medio Oriente.

El extenso período de navegación habría comenzado a afectar a parte de la dotación. Familiares de tripulantes han denunciado episodios de autolesiones y casos de marineros que presuntamente intentaron lanzarse al mar, siendo contenidos antes de concretar esas acciones.

Los reportes también mencionan un aumento de las tensiones entre integrantes de la tripulación y cuestionamientos por determinadas condiciones de higiene y funcionamiento dentro de la embarcación. El USS Abraham Lincoln habría efectuado solo dos escalas técnicas durante sus nueve meses de misión, en Guam y Omán, y no toda la dotación habría tenido la posibilidad de desembarcar.

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, cuestionó la manera en que han sido presentadas las condiciones a bordo y sostuvo que algunos de los antecedentes divulgados fueron tergiversados. La autoridad destacó además la exigencia que supone este tipo de operaciones y expresó su reconocimiento a los marineros sometidos a despliegues particularmente extensos.

Representantes de la Armada han reconocido que las jornadas son rigurosas y aseguraron que los efectivos disponen de asistencia médica, servicios de salud mental y apoyo de capellanes. Sin embargo, las autoridades no se pronunciaron específicamente sobre los presuntos intentos de suicidio y episodios de autolesiones mencionados por familiares y medios estadounidenses.

La inquietud también llegó al Congreso. El senador demócrata Richard Blumenthal solicitó explicaciones a la Armada sobre las condiciones en el portaaviones y expresó preocupación por una misión que ya supera los 250 días.

El legislador mencionó reportes relacionados con escasez de suministros básicos, problemas de agua y fontanería, deterioro de la salud mental y dificultades de seguridad en cubierta. También advirtió sobre los efectos que pueden provocar períodos extraordinariamente prolongados sin que las tripulaciones tengan acceso regular a tierra.

El USS Abraham Lincoln permanece en operaciones sin que se haya comunicado públicamente una fecha precisa para el término de su misión. Está previsto que sea relevado por el USS Theodore Roosevelt, aunque la duración del actual despliegue continúa siendo uno de los principales puntos de preocupación para las familias de los tripulantes. (NP-ChatGPT-Bio Bio-Agencias)