Alemania realizó entre el 24 y el 26 de septiembre un ejercicio militar y civil en Hamburgo para evaluar su capacidad de recibir y trasladar tropas de la OTAN hacia Europa oriental ante un eventual conflicto con Rusia. El operativo, denominado Red Storm Charlie, reunió a unos 1.700 participantes, incluidos 500 militares, y forma parte de un plan de defensa que contempla el tránsito de hasta 800 mil soldados y 200 mil vehículos por territorio alemán durante un período de seis meses.
El ejercicio se desarrolló en distintos sectores de Hamburgo, la principal ciudad portuaria del país, con la participación de las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr), la policía y organizaciones civiles encargadas de responder a situaciones de emergencia.
Las maniobras incluyeron desplazamientos nocturnos de vehículos blindados, sobrevuelos de helicópteros y operaciones de seguridad en calles residenciales. El escenario simuló una situación de amenaza agravada en el flanco oriental de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Durante el operativo se representó el desembarco de tropas aliadas en el puerto de Hamburgo y su posterior desplazamiento hacia el este de Europa. Los organizadores incorporaron situaciones de sabotaje y manifestaciones que dificultaban el avance de los convoyes militares.
Según informó Deutsche Welle (DW), se trató del mayor ejercicio de estas características desarrollado hasta ahora en Alemania.
Las maniobras forman parte del denominado Plan de Operaciones Alemania, un documento confidencial elaborado por la Bundeswehr e integrado en la planificación defensiva de la OTAN.
Su propósito es establecer los procedimientos necesarios para que Alemania funcione como centro logístico y territorio de tránsito de fuerzas aliadas en caso de una crisis militar o un ataque contra alguno de los países miembros de la organización.
La especialista en seguridad Aylin Matlé, de la Sociedad Alemana de Política Exterior (DGAP), explicó que el documento identifica puertos de desembarco, rutas de transporte y otros recursos necesarios para movilizar personal y equipamiento militar.
De acuerdo con Marcel Bohnert, oficial de la Bundeswehr que participó en la elaboración de la primera versión del plan, los cálculos consideran que aproximadamente 800 mil soldados y 200 mil vehículos podrían atravesar Alemania en un plazo de seis meses.
Bohnert, quien entregó sus declaraciones a título personal, señaló que las autoridades alemanas tendrían que garantizar condiciones de seguridad, alojamiento, alimentación y circulación para los contingentes aliados.
La planificación también contempla desplazamientos en sentido contrario, desde Europa oriental hacia el oeste, para facilitar la evacuación de militares heridos y civiles que deban abandonar zonas afectadas por un eventual conflicto.
El Plan de Operaciones Alemania comenzó a desarrollarse por encargo del inspector general de las Fuerzas Armadas, Carsten Breuer, después de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
La planificación considera especialmente la posibilidad de una crisis militar en los países bálticos, identificados por la OTAN como territorios particularmente expuestos a una eventual ofensiva rusa.
En ese escenario, Alemania constituiría una ruta fundamental para el traslado de tropas procedentes del sur y oeste de Europa hacia el flanco oriental de la alianza, integrada por 32 países.
Uno de los principales desafíos identificados por los especialistas es el estado de la infraestructura alemana.
Matlé advirtió que numerosas carreteras, puentes y vías de transporte requieren mantenimiento o modernización para soportar el desplazamiento de vehículos blindados, armamento y equipamiento pesado.
Algunas instalaciones, explicó, datan de la Guerra Fría y no fueron diseñadas para las cargas que exigiría una movilización militar de gran escala.
Otra dificultad es compatibilizar la confidencialidad de los planes militares con la colaboración de las autoridades civiles.
Por razones de seguridad, las rutas exactas y los procedimientos de movilización deben mantenerse reservados para evitar posibles actos de sabotaje o la divulgación de información estratégica.
Sin embargo, Bohnert destacó que la ejecución del plan requiere la participación de gobiernos regionales, municipios, policías, servicios de emergencia y organizaciones de asistencia.
La protección de la información también ha generado controversias políticas, particularmente ante la posibilidad de que representantes del partido Alternativa para Alemania (AfD) accedan a antecedentes sensibles desde cargos de responsabilidad regional.
Expertos en seguridad han expresado preocupación por la eventual divulgación de información a Rusia, debido a las posiciones favorables a Moscú atribuidas a sectores de esa colectividad.
Frente a esas inquietudes, el Ministerio de Defensa alemán ha precisado que los estados federados no reciben el documento completo, que supera las mil páginas, y que los antecedentes especialmente sensibles se distribuyen de manera parcial y únicamente cuando resultan necesarios.
El ejercicio desarrollado en Hamburgo permitió poner a prueba la coordinación entre instituciones militares y civiles, así como los procedimientos de transporte y seguridad previstos para una eventual movilización de fuerzas de la OTAN a través de Alemania. (NP-ChatGPT-DW)
