La reducción presupuestaria de 2,5% aplicada al Ministerio de Salud continúa generando críticas entre alcaldes de distintos sectores políticos, quienes advirtieron que la medida podría afectar el funcionamiento de hospitales y de la atención primaria. Según el decreto ingresado por el Ministerio de Hacienda a la Contraloría, el ajuste supera los $413 mil millones.
De acuerdo con la distribución informada por la cartera, los hospitales enfrentarán en promedio una disminución de 1,1% en sus recursos operacionales. Entre los recintos más impactados figuran el Hospital Sótero del Río, con una rebaja de $3.182 millones; el Hospital del Salvador, con $2.757 millones menos; y el Hospital de Los Ángeles, con un recorte de $2.706 millones.
El Ministerio de Salud reiteró que el ajuste fue diseñado para resguardar la continuidad de las prestaciones y aseguró que no comprometerá la atención directa de los pacientes.
El alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, pidió al Gobierno reconsiderar la medida y sostuvo que la atención primaria ya opera con recursos limitados. A su juicio, cualquier esfuerzo de eficiencia debe ir acompañado de certezas para los municipios.
En la misma línea, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, afirmó que no debería reducirse el gasto social y planteó que los ajustes debieran concentrarse en eliminar burocracia e intermediarios.
El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, criticó especialmente la reducción al Hospital Sótero del Río, mientras que el jefe comunal de Maipú, Tomás Vodanovic, cuestionó el recorte de $1.600 millones al Hospital El Carmen, señalando que en una reunión previa con el Ejecutivo se les aseguró que no habría reducciones relevantes.
Las declaraciones de Vodanovic fueron respondidas por el subsecretario general de Gobierno, José Francisco Lagos, quien sostuvo que la optimización del gasto no implicará menos atenciones y acusó al alcalde de faltar a la verdad.
Por su parte, la ministra de Salud, May Chomali, reconoció que los hospitales verán reducidos sus presupuestos, pero explicó que el sector recibió este año un aumento de 5,7%, por lo que el ajuste se aplica sobre una base superior. Agregó que el objetivo es disminuir la brecha histórica entre presupuesto y gasto efectivo, mejorando el control de horas extraordinarias y optimizando las compras de medicamentos.
La secretaria de Estado aseguró que no se dejarán de realizar cirugías, hospitalizaciones ni atenciones médicas, y enfatizó que el esfuerzo apunta a mejorar la eficiencia del sistema sin afectar a los usuarios. (NP-ChatGPT-Emol)
