La Municipalidad de Santiago, liderada por el alcalde Mario Desbordes, puso en marcha la nueva Oficina de Relaciones Internacionales, una unidad estratégica que busca reposicionar a la capital chilena en el escenario global. El exembajador y exdiputado Germán Becker ha sido el encargado de encabezar esta iniciativa, cuya labor se centra en centralizar convenios, tratados y la proyección de la imagen de la comuna. La administración actual justifica esta creación ante lo que califican como un debilitamiento del perfil internacional de Santiago durante la gestión previa, apostando por un modelo similar al de otras grandes metrópolis como Buenos Aires.
El proyecto se sustenta en una intensa agenda internacional que ha incluido viajes del alcalde a Panamá, Paraguay, Lima y Buenos Aires para abordar materias de inversión, seguridad y combate al comercio ambulante. Asimismo, la oficina gestiona las visitas protocolares de embajadores de potencias como Estados Unidos, China y Reino Unido, además de fortalecer vínculos con gobiernos locales asiáticos debido a la presencia de residentes extranjeros en la comuna. Entre los hitos destacados se encuentran la colaboración cultural entre el Teatro Municipal y la Ópera de París, así como el intercambio de experiencias en seguridad con autoridades de San Salvador.
De cara al próximo cambio de mando presidencial del 11 de marzo, la oficina desempeña un rol clave en la coordinación de visitas de Estado. En este contexto, se ha dispuesto el Palacio Cousiño para que el presidente electo, José Antonio Kast, pueda sostener una reunión bilateral con la líder del gobierno de Italia, Giorgia Meloni. Además, Santiago se prepara para organizar el encuentro de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas centrado en seguridad, consolidando así el rol de la municipalidad como un actor relevante en la diplomacia subnacional.
El alcalde Desbordes enfatizó que la cooperación internacional es fundamental para importar soluciones exitosas a problemas locales complejos, como el deterioro del casco histórico y los desafíos migratorios. Según la autoridad, Santiago posee una importancia política y turística de primer nivel que obliga a cumplir un deber respecto a la imagen país. Con la incorporación de Becker, quien también suena como posible carta diplomática para el futuro gobierno central, la municipalidad busca revertir el aislamiento que, según su diagnóstico, afectó a la capital en años recientes. (NP-Gemini-La Tercera)
