El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, manifestó su profunda preocupación por el incremento de la criminalidad en la zona tras el baleo que mantiene con muerte cerebral a un sargento de Carabineros. La autoridad comunal calificó el hecho como el punto más crítico de una serie de incidentes violentos registrados en los últimos cuatro meses, los cuales incluyen homicidios y delitos vinculados al tráfico de drogas.
Gárate denunció que, pese a que la población de la comuna casi se ha duplicado en la última década, los recursos policiales no han crecido en la misma proporción. Actualmente, la seguridad nocturna de la ciudad depende de solo dos vehículos de patrullaje, cifra que el jefe comunal considera completamente insuficiente para enfrentar la nueva realidad demográfica y delictual de la zona lacustre.
CRIMEN ORGANIZADO EN LA REGIÓN
La autoridad local vinculó directamente este aumento de la violencia con la irrupción del crimen organizado en la Región de Los Lagos. Según el alcalde, aunque Puerto Varas destaca por sus índices de calidad de vida a nivel nacional, la realidad actual muestra que el narcotráfico y los delitos de mayor connotación social han permeado con fuerza en la comunidad local.
Respecto al carabinero herido, el alcalde recordó que además de ser un funcionario en servicio, se trata de un vecino y padre de familia cuya situación personal ha conmocionado a la ciudad. El caso ha reabierto el debate sobre la falta de protección y recursos para los efectivos que realizan fiscalizaciones en la vía pública frente a una delincuencia cada vez más agresiva. (NP-Gemini-El Mercurio)
