El ministro de Agricultura, Jaime Campos, calificó como “muy lamentable” y “dolorosa” la decisión de Empresas Iansa de suspender la compra de remolacha para la temporada 2026-2027, tras reunirse con representantes de la Sociedad Nacional de Agricultura y productores del sector.
La determinación de la compañía, que implicaría dejar de producir azúcar a partir de materia prima nacional, encendió las alertas en el mundo agrícola. Según estimaciones, la medida afectaría a más de 250 productores y cerca de 7.000 hectáreas cultivadas, en un contexto marcado por bajos precios internacionales y aumento de costos.
Tras el encuentro, la autoridad advirtió que esta decisión podría significar el fin de una actividad histórica en el país. El ministro subrayó que se trata de una industria con más de siete décadas de desarrollo, que en su momento llegó a contar con múltiples plantas y una extensa superficie cultivada.
Campos aseguró que el Ejecutivo no contaba con información previa sobre la medida adoptada por la empresa, y evitó pronunciarse sobre sus fundamentos económicos. No obstante, anunció que el Gobierno buscará reunirse con la firma para obtener explicaciones y evaluar posibles cursos de acción.
En la instancia también participaron parlamentarios y representantes de regiones como Ñuble y Biobío, con quienes se analizó el impacto de la decisión y las alternativas para mitigar sus efectos en el empleo y la producción agrícola.
El ministro destacó el rol histórico del Estado en el desarrollo de la industria azucarera, tanto en la creación de la empresa como en el impulso a la infraestructura de riego. En ese sentido, enfatizó la importancia estratégica del azúcar para el país.
Respecto a medidas concretas, la autoridad indicó que aún están en evaluación y dependerán del escenario que enfrenten los agricultores. Sin embargo, advirtió que uno de los principales riesgos es que miles de hectáreas queden sin uso productivo.
Pese a ello, abrió la posibilidad de explorar alternativas agrícolas, destacando la disposición de los productores para adaptarse a nuevos cultivos y la necesidad de una coordinación entre el sector público y privado para enfrentar la crisis. (NP-ChatGPT-Emol)
