El ataque sufrido el miércoles por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, en una actividad realizada en la Universidad Austral de Chile, dejó en evidencia que la secretaria de Estado no contaba con Protección de Personas Importantes (PPI), es decir, escoltas. Tras lo ocurrido, la propia autoridad aseguró que no tiene previsto reforzar sus medidas de seguridad, pese a la preocupación generada en el Gobierno.
Durante el incidente, la ministra recibió asistencia de forma fortuita por parte de funcionarios de la Policía de Investigaciones de Chile y de la Armada que se encontraban en el lugar. En tanto, Carabineros de Chile permanecía en el exterior del recinto, debido a que no tiene autorización para ingresar a espacios privados como el campus universitario.
La situación encendió alertas en La Moneda, donde se abordó la necesidad de reforzar la coordinación en las giras ministeriales y de que las autoridades viajen acompañadas por sus equipos. Además, Carabineros anunció que revisará los perfiles de riesgo de los ministros, con el objetivo de determinar quiénes requieren protección especial, considerando que Lincolao estaba catalogada como de bajo riesgo.
El caso también evidenció que varias autoridades de Gobierno no cuentan con escoltas. Entre ellas se encuentran las ministras y ministros Natalia Duco, José García Ruminot, Mara Sedini, Louis de Grange, Ximena Rincón, Iván Poduje, Francisco Undurraga, Martín Arrau, Judith Marín, María Jesús Wolf y Francisca Toledo.
En contraste, sí cuentan con resguardo especial autoridades como Claudio Alvarado, Trinidad Steinert, Fernando Barros, Francisco Pérez Mackenna, Fernando Rabat, María Paz Arzola, Jorge Quiroz y May Chomalí, quien señaló que mantendrá las medidas de seguridad actuales sin incrementarlas.
El episodio reabrió el debate sobre los criterios de asignación de escoltas a autoridades, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta ante situaciones de riesgo en actividades públicas. (NP-ChatGPT-Emol)
