La empresa de capitales estadounidenses AES Andes anunció su decisión de no perseverar en la ejecución del proyecto INNA, una ambiciosa iniciativa de hidrógeno y amoníaco verde en la comuna de Taltal que contemplaba una inversión de US$ 10 mil millones. Tras un análisis de su cartera y en sintonía con las directrices de su matriz, la compañía optó por priorizar proyectos de generación renovable y sistemas de almacenamiento, dejando en vilo el futuro administrativo de esta megaobra en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA).

El desistimiento ocurre luego de más de un año de intensos cuestionamientos técnicos provenientes de la comunidad científica y organismos internacionales. Instituciones como la ESO alertaron que la contaminación lumínica del complejo industrial comprometería la calidad de las observaciones en el Observatorio Paranal y el Extremely Large Telescope (ELT). Esta preocupación escaló al ámbito diplomático cuando la Cancillería chilena respaldó las críticas, solicitando al SEA medidas adicionales para proteger el valor científico de los cielos del norte del país.

PRESIÓN LEGISLATIVA Y POSICIÓN DEL GOBIERNO ELECTO

El escenario para INNA se volvió crítico a fines de 2025 con el avance de un proyecto de ley que busca crear zonas de exclusión de 70 kilómetros alrededor de los observatorios en la Región de Antofagasta. Esta normativa, aprobada en general por la comisión de Medio Ambiente de la Cámara, fue identificada por la propia empresa como un obstáculo insalvable que significaría la cancelación de facto de la iniciativa. A esto se sumó el rechazo público del presidente electo, José Antonio Kast, quien durante la campaña sugirió priorizar otros proyectos mineros que no afecten la observación astronómica.

FUTURO INCIERTO EN EL SISTEMA DE EVALUACIÓN AMBIENTAL

A pesar del anuncio de retiro comercial, el proyecto INNA aún figura formalmente en tramitación dentro del SEA. Fuentes de la industria señalan que AES Andes ha solicitado una reunión con el organismo técnico para definir el procedimiento a seguir, evaluando alternativas que van desde el retiro definitivo del Estudio de Impacto Ambiental hasta la posibilidad de mantener la evaluación para que la iniciativa sea eventualmente adquirida por otra firma. Por ahora, el fin de INNA representa un giro significativo en la estrategia de la generadora en el mercado del hidrógeno verde en Chile. (NP-Gemini-Ex Ante)