La industria aeronáutica en Europa comenzó a resentir con fuerza los efectos de la crisis del petróleo, luego de que aerolíneas como Lufthansa y KLM anunciaran la cancelación de cerca de 200 vuelos dentro del continente, debido al fuerte aumento en el precio del combustible.
El escenario se explica por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las restricciones en el tránsito energético en el estrecho de Ormuz, factores que han provocado un alza de hasta 120% en el precio del queroseno desde febrero.
En el caso de Lufthansa, la compañía informó que su filial CityLine dejará en tierra su flota de 27 aviones, afectando principalmente rutas de negocios entre ciudades europeas. La medida refleja el impacto directo de los costos operacionales en la oferta aérea.
Expertos advierten que la situación podría agravarse en el corto plazo. La directora de la Agencia Internacional de Energía, Faith Birol, señaló que nuevas cancelaciones son probables si no se resuelve la crisis, especialmente considerando que algunos aeropuertos cuentan con reservas de combustible para apenas seis semanas.
El impacto es particularmente severo para Europa, que depende en gran medida de importaciones energéticas desde Medio Oriente. Países como el Reino Unido han debido reconfigurar su abastecimiento, recurriendo a proveedores alternativos como Estados Unidos para asegurar el suministro.
El panorama genera incertidumbre en el sector aéreo y anticipa posibles restricciones en la conectividad si persisten las tensiones geopolíticas y los problemas de abastecimiento energético. (NP-ChatGPT-Bio Bio Agencias)
