Las principales empresas tecnológicas de Asia registraron fuertes pérdidas bursátiles este martes, en medio de crecientes dudas sobre la sostenibilidad del auge de la inteligencia artificial y tras conocerse nuevos avances de China en la fabricación de equipos para la producción de semiconductores. El escenario provocó una ola de ventas en los mercados de la región y profundizó la corrección que ya habían experimentado las compañías del sector en Wall Street.
Entre las mayores caídas destacó Samsung Electronics, cuyas acciones retrocedieron más de un 12%, mientras que la japonesa Kioxia, especializada en memorias para almacenamiento de datos, perdió cerca de un 18%. En Taiwán, el fabricante de semiconductores TSMC también cerró con pérdidas cercanas al 3%, reflejando la cautela de los inversionistas frente a las perspectivas de la industria.
La corrección bursátil se produjo luego de que trascendiera que una empresa estatal china inició la fabricación de máquinas de litografía ultravioleta profunda (DUV), tecnología clave para la producción de microchips utilizados en inteligencia artificial y dispositivos electrónicos. Aunque estos equipos son menos avanzados que la litografía ultravioleta extrema (EUV), representan un avance relevante para la estrategia de China de fortalecer su industria de semiconductores y reducir su dependencia tecnológica de proveedores occidentales.
Actualmente, la empresa neerlandesa ASML es la única fabricante de equipos de litografía EUV, considerados indispensables para producir los chips más avanzados del mercado. Sin embargo, las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos impiden la exportación de esta tecnología a China, lo que ha impulsado a ese país a desarrollar alternativas propias para mantener el crecimiento de su industria tecnológica.
Analistas del mercado señalaron que, si bien la tecnología DUV presenta menores niveles de eficiencia y mayores costos de producción que la EUV, su desarrollo podría permitir a China fabricar semiconductores de alto desempeño y reducir gradualmente la brecha tecnológica existente. Esta posibilidad incrementó la incertidumbre entre los inversionistas respecto del liderazgo que hasta ahora mantienen las compañías occidentales y asiáticas más consolidadas del sector.
A este escenario se suman las crecientes dudas sobre las elevadas valorizaciones alcanzadas por las empresas vinculadas a la inteligencia artificial. Durante el último año, varias compañías del rubro experimentaron fuertes incrementos en su capitalización bursátil, impulsadas por las expectativas de expansión del mercado. Sin embargo, especialistas advierten que el ritmo de crecimiento podría moderarse debido a las crecientes exigencias de inversión y a la necesidad de demostrar la rentabilidad efectiva de los proyectos asociados a esta tecnología.
Otro elemento que preocupa a los mercados es el cambio en la forma en que las grandes empresas tecnológicas están financiando sus inversiones. Mientras anteriormente muchas compañías utilizaban recursos propios para expandir su infraestructura y recomprar acciones, actualmente varias han comenzado a recurrir al endeudamiento para sostener el desarrollo de plataformas de inteligencia artificial y centros de datos, lo que podría aumentar su vulnerabilidad frente a un escenario de tasas de interés más elevadas.
La atención de los inversionistas también está centrada en la actual temporada de resultados corporativos. En los próximos días se conocerán los balances financieros de empresas como SK hynix, Samsung Electronics y SoftBank, cifras que serán observadas de cerca por el mercado para evaluar si el crecimiento de la inteligencia artificial continúa respaldando las expectativas de utilidades y expansión del sector tecnológico a nivel mundial. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
