Flooded potato field after the rain shower. Agriculture ground after rain under water, damage of harvest of potato for the farmer

Las recientes lluvias registradas entre el Norte Chico y la zona centro-sur reabrieron el debate sobre la capacidad de adaptación de la agricultura chilena frente a un escenario marcado por fenómenos climáticos cada vez más extremos. Especialistas de la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco (UCT) advirtieron que fortalecer la resiliencia del sector, especialmente de la Agricultura Familiar Campesina (AFC), será fundamental para resguardar la seguridad alimentaria y la producción agrícola del país.

Los académicos señalaron que las precipitaciones excepcionales han provocado inundaciones, erosión de suelos, daños en infraestructura rural y afectación de predios agrícolas en distintas regiones. En paralelo, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) emitió recomendaciones preventivas para proteger cultivos, ganado e infraestructura en las regiones de Atacama y Coquimbo, donde también se registraron lluvias fuera de lo habitual.

La investigadora de la Facultad de Recursos Naturales de la UCT, Gina Leonelli, explicó que las lluvias intensas pueden generar anegamiento, asfixia radicular, pérdida de fertilidad del suelo, erosión, disminución de la biodiversidad vegetal y un aumento en la incidencia de enfermedades y plagas. Además, indicó que estos eventos retrasan las labores agrícolas, afectan los procesos de polinización y provocan importantes pérdidas económicas para los productores.

La especialista sostuvo que la respuesta frente a estos fenómenos debe enfocarse no solo en la recuperación posterior a las emergencias, sino también en la prevención. Entre las medidas recomendadas mencionó la conservación de los suelos, el mantenimiento de cobertura vegetal, la incorporación de materia orgánica, el mejoramiento de los sistemas de drenaje, la diversificación de cultivos y la planificación de las actividades agrícolas considerando los riesgos climáticos.

Desde la universidad también advirtieron que los efectos de los eventos extremos trascienden el ámbito productivo, ya que pueden reducir la disponibilidad de alimentos, incrementar los costos de producción y afectar la calidad e inocuidad alimentaria debido a la contaminación de suelos y fuentes de agua.

Los académicos señalaron que Chile enfrenta un escenario climático caracterizado por lluvias más intensas y concentradas, junto con períodos prolongados de escasez hídrica durante el verano. En ese contexto, destacaron la necesidad de avanzar en una mejor gestión de las cuencas hidrográficas, fortalecer el almacenamiento y conducción de aguas, además de impulsar políticas públicas, investigación, asistencia técnica y transferencia tecnológica para apoyar especialmente a los pequeños productores.

La Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco concluyó que fortalecer la resiliencia de la Agricultura Familiar Campesina será un elemento clave para proteger la producción de alimentos, la economía rural y la seguridad alimentaria del país frente a los efectos del cambio climático. (NP-ChatGPT-UTC)