La dirigencia del Frente Amplio reaccionó con sorpresa y cautela ante la determinación del Partido Socialista de congelar su participación en el oficialismo, tras las críticas cruzadas por la Ley Naín-Retamal y el fallo del caso Gustavo Gatica. La presidenta de la colectividad, Constanza Martínez, calificó la medida como incomprensible, asegurando que desde su sector no se ha señalado directamente a los socialistas como responsables del veredicto judicial, aunque defendió la validez de debatir sobre los efectos de la normativa cuestionada.

En la misma línea, parlamentarios del bloque hicieron un llamado a la mesura para evitar que el fallo judicial se transforme en una disputa interna que debilite la gestión gubernamental. El diputado Jorge Brito instó al socialismo a aclarar los alcances de su marginación, cuestionando si esto implica también la salida de sus ministros del gabinete, mientras recordaba que la unidad es fundamental para enfrentar el nuevo ciclo político tras la derrota en la pasada elección presidencial.

Por su parte, los diputados Gael Yeomans y Diego Ibáñez coincidieron en que la reacción socialista resulta desmedida y apelaron a la responsabilidad política para sostener la administración del presidente Boric hasta el 11 de marzo. Los legisladores recalcaron que las diferencias en una coalición son legítimas, pero que estas no deben fracturar el proyecto común, especialmente ante un escenario nacional y mundial complejo que requiere calma, templanza y confianza mutua. (NP-Gemini-Emol)