El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, confirmó este lunes que el principal objetivo de restablecer las misiones diplomáticas con Washington es garantizar la protección de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Ambos se encuentran recluidos en Nueva York tras la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero. Cabello enfatizó que la apertura de sedes consulares permitirá que funcionarios venezolanos velen directamente por la salud y seguridad del depuesto líder, quien actualmente solo cuenta con asesoría legal de abogados extranjeros.
INICIO DE PROCESO EXPLORATORIO
La administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el inicio de un «proceso exploratorio» para normalizar las relaciones bilaterales. Una delegación del Departamento de Estado de EE. UU. ya se encuentra en Caracas realizando evaluaciones técnicas y logísticas en la embajada ubicada en Baruta, la cual permanece cerrada desde el año 2019. En reciprocidad, un grupo de diplomáticos venezolanos viajará a territorio estadounidense para iniciar las labores correspondientes, marcando un giro radical en la política exterior tras la detención del alto mando chavista.
El presidente Donald Trump ha manifestado su interés en reinaugurar la legación estadounidense en Caracas lo antes posible, tras años de gestionar los asuntos venezolanos desde una oficina externa en Bogotá. Mientras Washington avanza en la acusación por narcoterrorismo contra Maduro, la administración republicana busca consolidar su influencia directa en suelo venezolano. No obstante, persiste la tensión debido a las advertencias de seguridad sobre milicias armadas que aún operarían en el país caribeño como respuesta a la intervención militar.
Desde la sede del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Cabello reiteró que el restablecimiento de los canales oficiales es una prioridad para el chavismo en esta etapa de crisis. La intención es monitorear el trato que reciben los detenidos en el centro penitenciario de Brooklyn y asegurar que se respeten sus derechos bajo estándares internacionales, mientras el país intenta navegar la compleja transición política hacia un nuevo orden institucional bajo la mirada vigilante de Estados Unidos. (NP-Gemini-Emol-EFE-Agencias)



