La Administración de Donald Trump enfrenta una severa crisis política tras la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, quien falleció tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado miércoles 7 de enero en Mineápolis. El incidente, ocurrido durante un operativo migratorio, ha desatado una ola de protestas nacionales y una confrontación directa entre el Gobierno federal y legisladores demócratas, quienes acusan a la Casa Blanca de intentar «encubrir» un asesinato.
«¿TERRORISMO INTERNO» O «ASESINATO»?
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el vicepresidente JD Vance han defendido fervientemente al agente involucrado (identificado por la prensa local como Jonathan Ross). Según la versión del Ejecutivo, Good intentó arrollar a los oficiales con su vehículo, un acto que Noem calificó de «terrorismo interno» y Vance de «tragedia provocada por ella misma».
Por el contrario, legisladores demócratas y autoridades locales, incluido el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, sostienen que los videos disponibles muestran que Good intentaba alejarse del lugar y que el agente no estaba en peligro inminente cuando disparó. La senadora Tina Smith denunció que el Gobierno está moldeando una narrativa sin una investigación previa para proteger a sus agentes bajo una supuesta «inmunidad absoluta».
ESCALADA DE TENSIONES Y JUICIO POLÍTICO
La situación ha escalado a niveles institucionales críticos:
Impeachment a Kristi Noem: Congresistas como Robin Kelly e Ilhan Omar han anunciado la presentación de artículos de juicio político contra la secretaria Noem por obstrucción a la justicia y abuso de poder.
Bloqueo de investigaciones: El Buró de Aprehensiones Criminales de Minnesota acusó al FBI de impedirles el acceso a la evidencia del caso, mientras que legisladores denunciaron que se les prohibió inspeccionar los centros operativos de ICE.
Refuerzo federal: Ante las protestas multitudinarias en Mineápolis, Chicago y Nueva York, Noem anunció este domingo el envío de «cientos» de agentes federales adicionales a Minnesota para garantizar la seguridad de los operativos migratorios, calificando al estado como una zona de «protección de criminales». (NP-Gemini-Agencias)



