La ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, abordó este domingo los desafíos que enfrenta el Ejecutivo en sus últimos dos meses de gestión, manifestando su preocupación por el actual estado de las relaciones con la oposición en el Congreso. La vocera señaló un aparente congelamiento en las conversaciones parlamentarias respecto a proyectos clave como Sala Cuna y el Financiamiento de la Educación Superior (FES). Según la secretaria de Estado, tras la intervención de los representantes de José Antonio Kast, se ha percibido una interrupción en el diálogo técnico que se venía desarrollando para destrabar estas iniciativas.
La portavoz de La Moneda cuestionó lo que calificó como un cambio en la actitud del presidente electo, señalando que la postura de estadista mostrada tras la elección se ha diluido en sus últimas intervenciones públicas. Vallejo criticó que Kast insista en un relato de crisis absoluta que, a su juicio, no se condice con los datos actuales del país. En esa línea, defendió la labor del gobierno del presidente Gabriel Boric, asegurando que entregarán un Estado mucho más robusto en materia de seguridad, con un presupuesto histórico y una articulación institucional superior a la que recibieron hace cuatro años.
En el ámbito de la seguridad pública, la ministra destacó que la administración actual debió enfrentar la instalación del crimen organizado, un fenómeno que se gestó de manera sigilosa en periodos anteriores. Vallejo subrayó que el próximo gobierno encontrará herramientas que no existían en 2022, tales como el nuevo Ministerio de Seguridad Pública, el despliegue militar en las fronteras y un Plan Nacional contra el Crimen Organizado. Asimismo, advirtió que es poco generoso por parte de la futura administración no reconocer los avances logrados mediante acuerdos transversales bajo el liderazgo del actual mandatario.
Finalmente, la vocera realizó una reflexión sobre la derrota oficialista en las urnas, atribuyéndola a factores múltiples, entre ellos la velocidad de los cambios materiales y la habilidad de la derecha para manejar las emociones ligadas a la inseguridad. Vallejo reconoció que, aunque el gobierno inyectó recursos y aprobó más de 70 leyes de seguridad, la percepción ciudadana no siempre captó estos avances a tiempo. Con miras al traspaso de mando del 11 de marzo, la ministra hizo un llamado a mantener la coherencia y la humildad política para permitir que el país siga avanzando en la reducción de la violencia y la delincuencia. (NP-Gemini-Emol)



