La ciudad de Portland, Oregon, se convirtió este jueves en el nuevo epicentro de la tensión entre autoridades locales y federales tras un tiroteo que dejó a dos personas heridas. El incidente ocurre apenas 24 horas después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) matara a una mujer en Minneapolis, lo que ha desatado una ola de críticas contra la estrategia de «fuerza total» implementada por la administración de Donald Trump para combatir la inmigración irregular.
Según el reporte de la Policía de Portland, los agentes locales acudieron a un llamado de auxilio y encontraron a un hombre y una mujer con heridas de bala. Tras aplicarles medidas de primeros auxilios, fueron trasladados a un centro asistencial en estado desconocido. La policía local aclaró que sus efectivos no participaron en el tiroteo, confirmando que los disparos fueron efectuados por agentes federales.
DETENCIÓN SELECTIVA Y VÍNCULOS CON EL TREN DE ARAGUA
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó la participación de la Patrulla Fronteriza, argumentando que los agentes actuaron en «defensa propia». De acuerdo con la versión federal, el operativo consistía en una detención selectiva de un vehículo donde viajaba un ciudadano venezolano en situación ilegal, presuntamente vinculado a la red de prostitución transnacional del Tren de Aragua e implicado en tiroteos previos.
El comunicado oficial sostiene que, al intentar identificarse, el conductor del automóvil utilizó el vehículo como un arma e intentó atropellar a los oficiales. Ante esta amenaza, un agente efectuó un «disparo defensivo». Los sospechosos huyeron inicialmente de la escena y buscaron refugio en un complejo de apartamentos cercano, donde finalmente fueron auxiliados y custodiados.
ALCALDE DE PORTLAND EXIGE CESAR OPERATIVOS FEDERALES
La reacción política no se hizo esperar. El alcalde de Portland, el demócrata Keith Wilson, condenó enérgicamente el despliegue de agentes «fuertemente armados y militarizados» en las calles de la ciudad. Wilson vinculó directamente la violencia con las órdenes presidenciales de intensificar las redadas contra inmigrantes, asegurando que estas tácticas tienen «consecuencias mortales» para la comunidad.
«Portland no es un campo de entrenamiento para agentes militarizados. Nuestra comunidad se enfrenta a otro incidente problemático producto de la fuerza con la que amenaza la administración», afirmó el edil.
Como medida inmediata, Wilson solicitó formalmente a ICE que suspenda todas sus operaciones en Portland hasta que concluya una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido. El incidente ha elevado el estado de alerta en diversas ciudades del país que se oponen a las políticas de deportación masiva y patrullajes federales en zonas urbanas. (NP-Gemini-Emol)



