Gloria A. Chevesich: con el desafío de superar la crisis de confianza

Gloria A. Chevesich: con el desafío de superar la crisis de confianza

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La ministra Gloria Ana Chevesich ha iniciado su gestión al frente de la Corte Suprema con un objetivo prioritario: restaurar la credibilidad del Poder Judicial. Tras enfrentar lo que ella misma define como los años más «horribles» desde el retorno a la democracia —marcados por investigaciones de corrupción que han salpicado a cinco ministros de tribunales superiores—, la magistrada busca implementar una agenda de probidad y transparencia que permita dejar atrás la crisis institucional.

Chevesich ha sido enfática en que la institución atraviesa un momento inédito. La implicación de integrantes de la Corte de Apelaciones de Santiago y del máximo tribunal en irregularidades ha forzado a la nueva presidencia a adoptar una postura proactiva, avanzando en medidas para evitar la repetición de estos hechos y fortaleciendo el quehacer diario de los funcionarios judiciales.

EL DEBATE POR LA VOCERÍA: ¿PRESIDENCIA UNIFICADA O SEGUNDA VOZ?

Uno de los primeros dilemas que deberá zanjar el pleno de la Corte Suprema bajo el mando de Chevesich es la continuidad de la vocería. Actualmente, el cargo es ejercido por la ministra María Soledad Melo, quien asumió en junio de 2024 tras un año de vacancia. Sin embargo, el perfil público y la experiencia comunicacional de la nueva presidenta —quien ya fue vocera en el pasado— abren la posibilidad de que decida prescindir de este rol adicional.

Factores en la balanza para la decisión:

Perfil de Chevesich: Posee una alta capacidad comunicativa y un perfil público más desarrollado que sus antecesores, lo que la posiciona como la vocera natural del organismo.

Resistencias internas: Algunos sectores sugieren que un vocero imparcial y ajeno a las tensiones recientes, como el ministro Omar Astudillo, podría ayudar a calmar las aguas entre pares con opiniones divididas.

Situación de la actual vocera: María Soledad Melo no pertenece al círculo cercano de la presidenta y su nombre ha surgido en indagaciones sobre nombramientos, lo que podría restarle idoneidad para esta etapa de renovación.

EL RIESGO DE «CORRER CON COLORES PROPIOS»

Expertos y exmagistrados, como Lamberto Cisternas, subrayan la necesidad de mantener canales de comunicación robustos que expliquen no solo los procesos por corrupción, sino también el trabajo cotidiano de la justicia. No obstante, el desafío para Chevesich, si decide asumir la comunicación de forma personal, será equilibrar sus declaraciones con la opinión de un pleno colegiado que suele ser celoso de su autonomía, evitando fricciones internas por opiniones que no representen a la totalidad del tribunal. (NP-Gemini-La Tercera)