La percepción de los chilenos sobre la venta de productos ilegales ha dado un giro drástico hacia la seguridad. Según la «Tercera encuesta nacional sobre percepción del comercio ilícito y contrabando», elaborada por la Cámara Nacional de Comercio (CNC), el 90% de la población reconoce que estas actividades dañan al país.
José Pakomio, presidente de la CNC, destacó que el fenómeno ya no se percibe como una simple falta administrativa o «informalidad», sino que la ciudadanía lo vincula directamente con el narcotráfico (43%) y el crimen organizado. Esta percepción de peligrosidad sube al 72% cuando se trata específicamente de contrabando de mercancías.
CONTRADICCIÓN EN EL CONSUMO
A pesar del creciente rechazo social hacia estas actividades, las cifras de comportamiento de compra revelan una persistente contradicción en la población nacional:
Tasa de compra: 1 de cada 3 personas admite haber comprado en el comercio ambulante informal en los últimos tres meses.
Productos más demandados: La ropa lidera las preferencias en el mercado informal, seguida por los artículos de aseo personal y del hogar.
Esta brecha entre el rechazo ético y el hábito de consumo supone uno de los mayores desafíos para las autoridades, ya que el flujo de efectivo sigue alimentando las estructuras de las mafias que operan detrás de los puestos callejeros.
EL LLAMADO A LA ACCIÓN MUNICIPAL
Desde la CNC enfatizan que la encuesta funciona como una «hoja de ruta» para las políticas públicas de 2026. El gremio hace un llamado a fortalecer el rol de las municipalidades como la «primera línea» de fiscalización en el espacio público.
El presidente del gremio fue enfático en señalar que el mensaje de los encuestados es claro: se requiere una coordinación efectiva para aplicar sanciones, incautaciones y controles de identidad más rigurosos, con el fin de recuperar los barrios comerciales que hoy se encuentran bajo presión delictiva. (NP-Gemini-Emol)



